Mazda CX-9. El arma de David contra Goliat

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En el complejo mundo de los SUV o utilitarios, Mazda juega bien el papel de David contra Goliat. Para poder golpear a gigantes como Honda Pilot, Toyota Highlander, Dodge Durango o Ford Explorer, por solo mencionar algunos, rediseñó el CX-9 el pasado año, dejando a más de uno sorprendido por el nivel conseguido en su conjunto. Afirmar que este SUV de tres filas de asientos fue rediseñado, quizás no haga justicia, sería mejor decir que el CX-9, renació.

Introducido en el 2007, nunca fue un SUV fuerte en números de venta para el fabricante. En su mejor año, el 2011, 34.421 unidades salieron de los concesionarios, mientras que, por ejemplo, Ford despachaba 135.704 Explorer en el mismo periodo de tiempo. Dese su renovación el pasado año, la suerte del CX-9 ha mejorado, y merecido lo tiene Mazda. Le han premiado por el diseño y terminado del interior de este SUV en varios fórums. Sería difícil no encontrar alguien que no tenga encomios para el aspecto exterior e interior de este vehículo. A las buenas noticias se ha incorporado la calificación de “Top Safety Pick Plus”, la máxima evaluación de seguridad que otorga el Instituto para la seguridad en las carreteras, IIHS.

Usted reconocerá instantáneamente los faros delanteros aguzados, la parrilla poligonal, y las luces traseras ultra-delgadas, todo un conjunto a tono con el moderno diseño que Mazda ha ido introduciendo a su alineación. El tamaño del logo y del capó siguen siendo masivos -a pesar de ocultar un motor más pequeño que el anterior- para encajar mejor con el lenguaje de diseño actual.

Centrado en el conductor, el interior sin embargo exhibe un efecto ancho, barredor, atrayente al ojo que no resiste reparar en detalles de elegancia, no tan comunes en autos de este precio. Mazda sin dudas escuchó las críticas de que el interior del modelo anterior era demasiado “utilitario”. Con materiales de alta calidad, especialmente el cuero y la madera en el modelo Signature, dan fácilmente al CX-9 las marcas más altas en su clase para el diseño y la ejecución, y como diría un colega del diario New York Times, este Mazda “es el BMW del resto”. Todo en el auto se siente construido con solidez, desde las pesadas puertas estilo “bóvedas de banco”, hasta la forma de plegado de los asientos.

En la tercera fila de asientos dos adultos podrían viajar con cierta comodidad, y esta no es la media del sector, donde abunda la estreches y algo de claustrofobia para el que le corresponda viajar en esta parte del auto. El sistema de información y entretenimiento Mazda Connect está entre mis favoritos, por la extrema sencillez, funcionabilidad y habilidad de poder ser controlado a través de mandos colocados convenientemente justo tras la palanca de cambios, al estilo Audi. La interfaz se nota algo anticuada y ya es tiempo de que Mazda dote a este modelo con Apple CarPlay y Android Auto, beneficio que exhiben muchos de sus competidores.

Entonces ¿No hay nada que criticar al Mazda CX-9? Seria trivial pensarlo. En un segmento donde los motores de V-6 son más regla que excepción, Mazda ha arriesgado dotando a este SUV de un cuatro cilindros turbo alimentado de 2.5 litros, que si bien entrega una economía de combustible admirable -22 millas por galón en la ciudad y 28 en autopista- siembra un poco de dudas cuando lo cargas de pasajeros y necesitas buena aceleración.

Por suerte, los ingenieros de Mazda han ajustado este tren motriz para que entregue máximo torque a baja velocidad, resultando en una respuesta aguda del acelerador y ligera aceleración a baja velocidad.

Hay cuatro opciones de acabado para el CX-9, a las que se puede agregar AWD o tracción en todas las ruedas, aunque el más caro de los acabados lo incluye de forma estándar. El Mazda CX-9 Sport es el modelo base, con costo de $31,520 dólares. Le sigue el CX-9 Touring en los $35,970 y Grand Touring que sube a los $40,470. En la cima de terminados se encuentra el Signature, que por $44,315, incluye detalles únicos como tapicería de cuero Nappa.

El 2017 Mazda CX-9 vale la pena una prueba de manejo si en este verano un SUV de tamaño mediano está en su lista de compras. Tiene materiales interiores de primera categoría que solo encontraría en modelos mucho más caros, junto con un montón de características de asistencia y seguridad de forma estándar.

El CX-9 realmente brilla en caminos zigzagueados. A pesar de que es un SUV bastante grande de 3 filas, se maneja como un sedán mucho más deportivo. Las esquinas son conquistadas con facilidad, y realmente se puede disfrutar al volante.

Mazda tiene una tarea difícil atrayendo a consumidores que estén a la búsqueda de un SUV de lujo de tres filas de asientos, pero los que tornen la mirada, posiblemente van a quedar sorprendidos. Así de bueno es este Mazda.

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