DRAMA LLENO DE SUSPENSO: HUGO TOLENTINO DERROTADO POR KASSE ACTA EN LA UASD

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KASSE ACTA, RAFAEL, MÉDICO ODONTÓLOGO.

El sábado 14 de febrero de 1970 el conocido odontólogo Rafael Kasse Acta conquistó el cargo de rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), al vencer de modo sorpresivo y por apenas 29 votos a su más cercano contendor, el historiador Hugo Tolentino Dipp, entonces vicerrector académico, en una lucha sumamente cerrada librada por los miembros del Claustro en la asamblea eleccionaria iniciada después del mediodía en el Aula Magna.

Desde 1968 hasta 1970, Kasse Acta fue decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la UASD y durante un período académico anterior había  fungido de vicedecano, sin que tuviera reposo como profesor titular de las cátedras “Historia de la Odontología” y “Endodoncia”, de la escuela de Odontología, ya que su vida magisterial estaba íntimamente ligada al desarrollo de la UASD, con el mérito de ser el primer odontólogo en su historia en pasar por la dirección de su decanato de Ciencias Médicas y llegar más tarde al puesto de rector.

Sin embargo, no le resultó fácil vencer a una figura de insuperables condiciones intelectuales como el reputado historiador y sociólogo cuyo nombre era sinónimo de progreso académico por ser uno de los artífices del Movimiento Renovador surgido en la alta casa de estudios luego de la guerra de abril de 1965, e identificado en el ámbito docente por su trayectoria como impulsor de la libertad de cátedras y la democratización de la enseñanza en el período en que fue miembro del Consejo Universitario Provisional que presidiera el ingeniero Andrés María Aybar Nicolás.

El doctor Tolentino Dipp era profesor de las cátedras “Interpretación Social de la Historia de Santo Domingo” y “Sociología Dominicana” y se había destacado también durante la rectoría del doctor Julio César Castaños Espaillat (1966-1968) por su quehacer permanente en la concientización y capacitación de la familia universitaria, labor que ampliaría notoriamente siendo vicerrector académico de la UASD, en la segunda gestión del rector Aybar Nicolás.

Por su prestigio como intelectual y su acción innovadora en pro del fortalecimiento institucional de la UASD, el doctor Tolentino Dipp logró compactar en su favor el temprano respaldo de 163 profesores que lo consideraban el hombre idóneo para encabezar una gestión rectoral eficiente que pudiese profundizar mucho más la transformación de la academia, priorizando la investigación científica y su proyección hacia la sociedad con actividades extensionistas trascendentes y diversas.

Ese apoyo fue dado a conocer el 10 de febrero de 1970, por medio de un manifiesto publicado en espacio pagado en todos los diarios nacionales, que recordaba el sitial de vanguardia donde se mantuvo el candidato a rector durante el Movimiento Renovador Universitario, como integrante de la primera comisión de reforma que operó en la Universidad y su condición de “brillante profesor de reconocida capacidad, intelectual de relieve nacional e internacional, investigador consagrado, patriota y nacionalista convencido y comprobado”.

Los firmantes de este documento eran, entre otros, los destacados catedráticos Ángel Chan Aquino, Zoraida Heredia viuda Suncar, Jottin Cury Elías, Yvelisse Prats-Ramírez, Marcelino Vélez Santana, Aida Cartagena Portalatín, Pedro Mir Valentín, Melba Báez de Erazo, Juan Isidro Jimenes Grullón, Ligia Amada Melo de Cardona, Héctor Augusto Cabral Ortega, IdelisaBonnelly de Calventi, Ramón Andrés Blanco Fernández, Regina Paniagua de Gutiérrez, Héctor Pereyra Ariza, Adria Elsa Sánchez Félix, Fernando Ariza Mendoza, Carlos Curiel, Elsa Vallejo de Saint-Amand, Andrés Avelino hijo, Jesús de la Rosa, Ana Silvia Reynoso de Abud, Máximo Avilés Blonda, Ana Dolores del Rosario, Daniel Cabrera Zorrilla, Nora Read, Tirso Mejía-Ricart Guzmán, Graciela Heureaux, Rómulo Vallejo Pradel, Marianne de Tolentino, Rafael Richiez Acevedo, Evangelina Santos de Bergés y Manuel Salvador Gautier.

También, Octavio Ramírez Duval, Nidia Castellón, Enrique Patín Veloz, Consuelo Aybar de Cruz, Ney Bienvenido Arias Lora, Altagracia M. Ballista, José Joaquín Puello Herrera, Yocasta Valenzuela de Guerrero, José Vinicio Calventi Gaviño, Cynthia D. de Guerrero, Carlos Sánchez Córdova, Yolanda Vallejo Pradel, Jorge Amado AsmarAmnía, Yolanda Fernández de Perdomo, José A. Peguero Calzada, Angélica Ubiera de Custodio, Ernesto Morales, Lucie C. de Defilló, Euclides Gutiérrez Félix, Ana Pereyra de Torres, Abel Fernández Mejía, Natividad Gómez de Jiménez, Octavio Amiama Castro, Bienvenido Díaz Castillo, Alicia Ramón D., Emilio Cordero Michel, Josefina Frías de Estrella, José Ramón Jiménez Villar, Rhina Eunice Cruz V., Daniel Avelino, Magaly Cabral de Díaz, Plutarco Elías Sención Batista, Elena Cecilia Mejía M., Franklyn J. Franco Pichardo, Idelfonso Rafael Güemes Naut y Fernando A. Batlle Pérez. 

Igualmente, Luis Francisco Lizardo Lasocé, Eridania Mir, Juan Bosco Guerrero Castro, Dolida Bello Matos, Tulio H. Arvelo González, Marcia Jiminián de Moquete, Francisco Alberto Henríquez Vásquez, Teresa Peña, Rafael Darío Solano, Cornelia Vásquez de Hernández, Abelardo Sergio Vicioso González, Rhina de Peña, Hugo Andrés Morales Arias, Rafael Antonio Castro Casimiro, Reyita Taveras de Frías, Facundo Acosta Nicasio, Gumersindo Rosario, Víctor Manuel Villegas Soto, Manuel Walker, Mercedes Zorrilla, Enerio Rodríguez Arias, Luis Frías Sandoval, Mercedes Acosta, Virgilio de Jesús Moya, Mario Tolentino Dipp, Roberto Bernardo SaladínSelín, Francisco Antonio Avelino, Heriberto Scheker Ortiz, Pedro Jiménez Dájer, Pablo María Hernández, José Martínez Puertas, Alfredo Parra Beato, Elpidio de Jesús García Patronis, George Hazoury Tomes, Carlos Lamarche Rey, José Augusto Vega Imbert, Radhamés Rodríguez Gómez, Ismael Hernández Flores, Porfirio L. Balcácer, LudwingSchott, Agustín Rodríguez Pujols, Rafael Calventi Gaviño, Hugo Bueno Pascal y Frank Guerrero.

Con ese magnífico respaldo se materializaría cuatro días más tarde una votación de 201 profesores y 41 delegados estudiantiles del Bloque Revolucionario Universitario Cristiano (BRUC), de orientación camilista; más 14 del Comité Universitario Julio Antonio Mella (CUJAM), apéndice del Partido Comunista Dominicano, con lo cual parecía inminente la victoria del profesor Tolentino Dipp en 1970.

Sin embargo, poco después la correlación de fuerzas tendería a modificarse con la presentación sin apoyo estudiantil de la candidatura del profesor Héctor Bienvenido Mejía Constanzo, ex-decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, sostenida por un grupo de profesores independientes y la incursión en el evento comicial del partido blanco, liderado por el profesor Juan Bosch, portador de una nueva propuesta a rector -insertada como paracaídas- que acrecentaría el proselitismo electoral y la competencia. Esta organización instruyó a sus simpatizantes a apoyar la nominación a ese cargo del doctor Kasse Acta, previamente lanzada por el Frente Universitario Socialista Democrático (FUSD), conducido por el bachiller Hatuey De Camps Jiménez, perredeísta y líder de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED).

La proclama fusdista de la candidatura del odontólogo, fue inmediatamente asumida por otras cuatro organizaciones de estudiantes, asegurando los votos de 167 bachilleres de distintas áreas académicas seleccionados para formar parte del Claustro elector, cumpliendo con lo establecido en el estatuto orgánico vigente respecto al 33 por ciento de la representación estudiantil en el cogobierno universitario. El propósito de esta alianza era enfrentar y quebrar la fuerza profesoral que se aglutinó en torno a la recia figura académica del doctor Tolentino Dipp, ampliando la plataforma establecida con los 107 delegados del FUSD, 38 de Fragua, 16 de la Juventud Comunista (JC) y 6 del Frente Estudiantil Flavio Suero (FEFLAS).

Esos representantes eran el resultado de los comicios celebrados el 8 de mayo de 1969, donde el grupo periférico al partido blanco obtuvo una contundente victoria, alcanzando 3 mil 442 votos de un total de 6 mil 602, contra mil 75 del BRUC, 352 de su aliado CUJAM, mil 38 de Fragua, 385 de la Juventud Comunista (JC), 168 del FEFLAS y 38 de la Unión de Lucha.

Los datos expuestos mostraban que esas elecciones convirtieron al FUSD en la organización más influyente y poderosa de la UASD, dominando el comité ejecutivo central de la FED con siete de once miembros; a saber: Hatuey De Camps, secretario general; Lorenzo Flores, Rafael Tolentino, Fulgencio Bolívar Espinal Tejada, Carlos Bartolomé Lalane Martínez, Miguel Antonio De Camps Jiménez y Julio César Martínez Rivera.

Los dirigentes de otros grupos electos en la dirección de ese gremio estudiantil, eran: Emma Tavárez Justo, subsecretaria general de la FED y dirigente del CUJAM; Leonardo Mercedes, del BRUC; José -El Chino Bujosa Mieses y Lilian Santana, de Fragua.

Características y desarrollo de la confrontación 

Debido a la pujanza electoral que comenzó a exhibir la propuesta electoral de Kasse Acta, apoyada mayoritariamente por los grupos estudiantiles, los auspiciadores de la candidatura de Tolentino Dipp incrementaron la promoción de su movimiento “Unión Nuevo Impuso Renovador”, con evidente mayoría en el cuerpo docente y sus contactos cara a cara con los educadores, vislumbrando que podían obrar con posibilidades de éxito en el litoral perredeísta, donde una buena parte de sus miembros se negaba a acatar las directrices partidarias, alegando que no se dejarían dirigir por estudiantes.

Los profesores seguidores del partido blanco, incluyendo los conocidos académicos Ligia Leroux Ramírez y Jesús de la Rosa, raras veces acogían dichas orientaciones en la UASD, hasta el punto de que muchos de ellos no hacían vida gremial en la corriente magisterial Salomé Ureña, adscrita a esa organización política, sino en otras entidades magisteriales como el Movimiento de Transformación Universitaria (MTU), que se formaría luego bajo la dirección del cardiólogo Francisco Canó González y el economista Arismendi Díaz Santana, quienes mostraban entonces posiciones de izquierda. Esa realidad parecía una grieta que se interponía al esfuerzo por situar a todo el conglomerado boschista detrás de la candidatura del doctor Rafael Kasse Acta.

Por eso algunos profesores miembros del partido blanco sostenían que el conocido odontólogo no pertenecía a esa organización y sacaban a flote el hecho de que cuando se formó su estructura orgánica en el país, el 5 de julio de 1961, éste se inscribió en el Partido Nacionalista Revolucionario (PNR) que organizó a su regreso del exilio el intelectual antitrujillista Pedro Andrés Pérez Cabral (Corpito); desdeñando así la relación posterior que sostuviera con su dirigencia, con quienes compartió responsabilidades durante la guerra de abril de 1965, en el gabinete formado por el coronel Francisco Alberto Caamaño, donde se le asignó el cargo de viceministro de Salud Pública.

Ese reparo limitaba el ascendiente de Kasse Acta en la corriente magisterial Salomé Ureña y debió ser uno de los motivos de que su elección como rector sólo fuera respaldada por 118 profesores, pues la gran mayoría continuó apoyando al doctor Tolentino Dipp, obviando su antigua relación con el Partido Socialista Popular (PSP), porque lo más importante era su calidad de profesor progresista y el trabajo que había realizado desde la vicerrectoría académica de la UASD, mostrando como su principal prioridad mantenerla abierta, impartiendo docencia, creando conciencia y proporcionando bienestar a sus integrantes.

En el sector magisterial se valoraba de muy positiva la gestión de Hugo Tolentino como vicerrector  en el período 1968-1970, donde compartió con el rector Aybar Nicolás y el vicerrector administrativo, doctor José Rafael Abinader, la responsabilidad de dirigir con prudencia y eficacia la histórica lucha por el medio millón de pesos; además de contribuir con su experiencia en la correcta formulación del anteproyecto de ley que aprobó el Congreso Nacional para sustentar la partida presupuestal mensual que concedió el gobierno del doctor Joaquín Balaguer a la Universidad, para que pudiera echar hacia adelante sus planes de crecimiento y desarrollo.

Con ese nuevo presupuesto, esas autoridades pudieron ofrecer servicios esenciales a los estudiantes universitarios por un valor de RD$335 mil 215 pesos, al gastar 28 mil 445 pesos en el comedor universitario, 31 mil pesos en equipos y transporte, 270 mil 793 pesos en créditos educativos, mil 85 pesos en premios y becas a estudiantes, mil 100 pesos en contribuciones a la FED y mil 191 pesos en el plan social de Bienestar Estudiantil.

Además, se inició la construcción de nuevos edificios en las facultades de Ingeniería y Humanidades, para tener aulas disponibles donde alojar una población estudiantil que desde 1965 hasta 1969 había crecido de 3 mil 500 a 12 mil estudiantes. Se instaló un centro electrónico de cómputos dentro de la Facultad de Ciencias; se abrieron nuevas oficinas para las direcciones de Bienestar Estudiantil, Orientación Profesional y la FED; se adquirieron 16 autobuses para garantizar el transporte gratuito a los estudiantes y empleados universitarios, cubriendo la demanda de más 3 mil nuevos usuarios; y se culminó la construcción de un comedor económico universitario, provisto de equipos modernos y con óptimas condiciones de higiene y salubridad.

Esos logros constituían la mejor credencial que podía exhibir un aspirante a rector y fue la razón esencial por la cual el doctor Tolentino Dipp concitó un respaldo tan amplio de “profesores de indudable valor académico y de firme trayectoria democrática”; y ello explica el por qué una gran parte de los perredeístas se sintieron comprometidos en apoyarlo para consolidar y enriquecer esas conquistas, al margen del deseo de la alta dirección de su partido que los invitaba a apoyar otra candidatura.

Desenlace

Desde el mediodía del sábado 14 de febrero de 1970 había gran expectativa entre los votantes y los miembros de la familia universitaria reunida dentro y fuera del Aula Magna, por lo reñida que se había tornado la disputa por el control de la UASD entre los parciales de los candidatos a rector y porque todos los aspirantes se atribuían la victoria. 

Cerca de las cinco de la tarde y luego de intensos cabildos, prolongados debates, votaciones y un cerrado conteo manual de votos que se mantuvo desde el principio hasta el final, sin que se apreciaba un claro ganador, la comisión electoral,  encabezada por la figura honorable y confiable del doctor José SiliéGatón, puso en manos de la dirección de la asamblea sus resultados, dando cuenta de que Kasse Acta había superado a Tolentino Dipp  por 29 puntos.

De 724 votos emitidos, se contabilizaron 285 a favor del odontólogo y candidato de la mayoría estudiantil y 256 a favor del abanderado de la mayoría profesoral. El profesor Mejía Constanzo logró computar para su causa 75 sufragios, hubo siete en blanco y algunos nulos.

No hay duda de que la decisión del partido blanco de improvisar otra propuesta electoral, fue la causa principal de que en 1970 el doctor Tolentino Dipp no fuera escogido como rector en la reunión del Claustro Universitario durante la tarde del sábado 14 de febrero; aunque también incidió en ello la beligerancia que observaba entonces el BRUC contra sus antiguos compañeros socialcristianos, luego de que uno de sus líderes, Leonardo Mercedes, fuera expulsado de las filas del partido que tenía por símbolo un machete verde, a raíz del cambio ideológico que afectó a la organización estudiantil al aceptar la prédica foquista del sacerdote colombiano Camilo Torres Restrepo con su conversión al camilismo.

El BRUC estaba aportando 41 delegados a la propuesta rectoral del doctor Tolentino Dipp, pero no manejó correctamente sus contradicciones con los socialcristianos, al mantenerse atacando a su presidente ingeniero Caonabo Javier Castillo y al doctor Juan José Matos Rivera (Pachón), a quienes acusaba de ser agentes de los planes reeleccionistas del presidente Balaguer, con el apoyo de jóvenes que intentaban establecer en la UASD un nuevo grupo apéndice del referido partido con el nombre de Frente Estudiantil Socialcristiano (FESC). Ellos eran los bachilleres Héctor Valdez, Humberto Rímoli, Johnny Martínez, de Sociología; Manolín Peralta, de Derecho; Odalís Peña, de Ingeniería; Héctor Nina, Orlando Reyes Sánchez y Diógenes Humberto Mejía, del Colegio Universitario.

Esa confrontación incidió, sin duda, en la posición contemplativa que adoptaron los educadores socialcristianos en la elección del rector en 1970. De tal manera que el único profesor de esa ideología que figuraba entre los firmantes del documento en respaldo a la candidatura del doctor Tolentino Dipp, fue el neurocirujano José Joaquín Puello Herrera, antiguo líder del BRUC. Recordamos entre los dirigentes del partido del machete verde que eran profesores de la UASD a figuras notables como Alfonso Moreno Martínez, Josefina Padilla viuda Sánchez, Caonabo Javier Castillo, Andrés Lockward Artiles, Ignacio Miranda, Bernardo Augusto Defilló Martínez, Fernando Ernesto Mangual Navarro y otros que guardaron silencio durante el desarrollo de esta contienda electoral.

Un silencio que en ese momento, además de arrebatarle el sueño de ser rector a Hugo Tolentino Dipp, fue un presagio de los tiempos enmarañados que le tocaría vivir a las instituciones democráticas como la UASD en los años postreros, donde los aspirantes a cargos electivos, para lograrlos, tendrían que echar por la borda  los principios y entregarse en brazos de “los amarres”, “las componendas” y la “compra de conciencias”, convirtiendo aquellas hermosas jornadas cívicas de honor y de decoro, que fueron las competencias electorales, en un activo y pujante mercado persa.

La UASD de estos tiempos, según nos confirman sus integrantes, no escapa a la realidad de quién da más. No en vano se decía en los tiempos rosa: “La UASD es el reflejo de lo que pasa en el país”. Y, lo que pasa hoy en el país, dejaría muy atrás aquello que ocurrió en 1970 cuando Hugo Tolentino tuvo que apurar la copa amarga de la derrota ante el doctor Rafael Kasse Acta.

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