Por la Redacción de El Sol de la Florida.-
Venezuela enfrenta una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente. Las autoridades elevaron este viernes a 2,645 la cifra oficial de fallecidos tras los dos fuertes terremotos que sacudieron la zona centro-norte del país, mientras el número de heridos asciende a 12,666 y más de 15,000 personas han perdido sus viviendas.
De acuerdo con el nuevo balance del Ministerio de Comunicación e Información, los sismos de magnitud 7.2 y 7.5 provocaron daños en más de 800 edificios, de los cuales al menos 190 colapsaron. Las autoridades también reportan 6,462 personas rescatadas, 86,117 familias atendidas y cerca de 900 réplicas desde el evento principal.
La emergencia ha dejado una escena nacional de duelo: hospitales saturados, morgues sobrepasadas y familias buscando identificar cuerpos de seres queridos entre escombros y centros temporales de atención forense. AP reportó que muchas identificaciones se están realizando mediante ropa, cicatrices o tatuajes debido al estado de algunos cuerpos.
El gobierno afirma haber distribuido más de 9,400 toneladas de alimentos y decenas de miles de bolsas de comida, mientras equipos nacionales e internacionales continúan removiendo escombros en las zonas más golpeadas. También se han habilitado campamentos temporales para familias que no pueden regresar a sus hogares.
La magnitud del desastre también ha despertado cuestionamientos sobre la respuesta oficial. Reuters informó que la administración de Delcy Rodríguez defendió su actuación ante críticas por la lentitud en algunas zonas, mientras organismos internacionales y países aliados preparan asistencia humanitaria y apoyo técnico.
Para la diáspora venezolana en Florida, la tragedia se vive con angustia y distancia. Miles de familias intentan comunicarse con parientes en Caracas, La Guaira, Yaracuy y otras zonas afectadas, mientras organizaciones comunitarias comienzan a evaluar centros de acopio y campañas de ayuda.
A más de una semana de los terremotos, Venezuela entra ahora en una etapa crítica: recuperar cuerpos, atender heridos, alimentar familias desplazadas y comenzar una reconstrucción que podría tomar años. La cifra de víctimas aún podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda.



El Sol de la Florida continuará dando seguimiento a esta emergencia y a las iniciativas de ayuda desde Florida Central.

