El máximo tribunal reafirma la protección de la Decimocuarta Enmienda y mantiene vigente uno de los principios constitucionales más importantes de Estados Unidos
Por la Redacción de El Sol de la Florida .–
WASHINGTON, D.C.— En una decisión considerada histórica por expertos constitucionales y organizaciones de derechos civiles, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el intento del presidente Donald Trump de poner fin a la ciudadanía por nacimiento, reafirmando que el derecho consagrado en la Decimocuarta Enmienda de la Constitución continúa plenamente vigente.
El fallo representa uno de los mayores reveses judiciales para la administración Trump en materia migratoria y mantiene intacto un principio constitucional que ha definido quién es ciudadano estadounidense durante más de 150 años.
La decisión fue adoptada por una mayoría de seis magistrados contra tres, aunque los jueces coincidieron por diferentes fundamentos jurídicos. Cinco de ellos concluyeron que la orden ejecutiva era incompatible con la Decimocuarta Enmienda, mientras que un sexto magistrado sostuvo que la medida también violaba la legislación federal vigente.
¿Qué buscaba la orden ejecutiva?
El decreto, firmado por Trump durante el primer día de su segundo mandato presidencial, pretendía negar automáticamente la ciudadanía estadounidense a los niños nacidos en territorio nacional cuando:
- la madre se encontrara en Estados Unidos de forma irregular o con una visa temporal;
- y el padre no fuera ciudadano estadounidense ni residente permanente legal.
De haber entrado en vigor, la medida habría modificado profundamente la interpretación vigente de la Constitución y afectado potencialmente a cientos de miles de nacimientos cada año.
Estimaciones del Migration Policy Institute (MPI) y del Penn State Population Research Institute calculan que alrededor de 250,000 bebés nacen anualmente en Estados Unidos bajo circunstancias que podrían haber sido alcanzadas por la orden ejecutiva.
La Constitución sigue siendo clara
La Corte Suprema sostuvo que la interpretación impulsada por la Casa Blanca no encontraba respaldo suficiente ni en el texto constitucional ni en la jurisprudencia histórica.
En su opinión, el tribunal recordó que la Decimocuarta Enmienda, ratificada en 1868 tras la Guerra Civil, establece claramente:
“Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos y sujetas a su jurisdicción son ciudadanos de Estados Unidos y del estado donde residen.”
Los magistrados destacaron que esta disposición fue creada precisamente para impedir que futuros gobiernos pudieran excluir arbitrariamente a personas nacidas en territorio estadounidense.
En uno de los párrafos más citados del fallo, la Corte señaló:
“La ciudadanía era, y continúa siendo, el derecho a tener derechos. La Decimocuarta Enmienda extendió esa promesa a toda persona nacida libre en esta tierra.”
Un precedente con más de un siglo de historia
El fallo también recuerda que la ciudadanía por nacimiento no es una doctrina reciente.
En 1898, la Corte Suprema estableció un precedente histórico en el caso United States v. Wong Kim Ark, determinando que prácticamente toda persona nacida en suelo estadounidense adquiere automáticamente la ciudadanía, independientemente del estatus migratorio de sus padres, salvo excepciones muy limitadas, como hijos de diplomáticos extranjeros.
Desde entonces, ese precedente ha servido como fundamento de la política migratoria estadounidense durante más de un siglo.
Trump critica la decisión
Tras conocerse el fallo, el presidente Donald Trump expresó públicamente su desacuerdo.
A través de sus redes sociales calificó la decisión como una “lástima para el país” y pidió al Congreso actuar de inmediato para eliminar la ciudadanía por nacimiento mediante legislación federal.
“El Congreso debería comenzar hoy mismo a trabajar para poner fin a la ciudadanía por nacimiento, que resulta costosa e injusta para nuestro país. Tendrán todo mi apoyo”, escribió.
Posteriormente, Trump reconoció que la Corte había rechazado su propuesta y, en un comentario que generó amplia atención internacional, felicitó irónicamente al presidente chino Xi Jinping, afirmando que China era una de las grandes beneficiadas por el mantenimiento de esta política migratoria.

¿Puede el Congreso eliminar este derecho?
Especialistas en derecho constitucional consideran que la respuesta no es sencilla.
La mayoría de los juristas sostiene que la ciudadanía por nacimiento está protegida directamente por la Constitución y que, por tanto, no puede ser eliminada mediante una ley ordinaria del Congreso.
Modificar este principio requeriría una enmienda constitucional, un proceso complejo que exige:
- la aprobación de dos tercios de ambas cámaras del Congreso;
- y la ratificación de tres cuartas partes de los estados.
Otros sectores jurídicos sostienen que el Congreso podría intentar redefinir el alcance de la expresión “sujetas a su jurisdicción”, aunque reconocen que cualquier legislación en ese sentido enfrentaría nuevas impugnaciones judiciales.
Impacto para millones de familias
La decisión representa un alivio para millones de familias inmigrantes que viven en Estados Unidos.
Organizaciones defensoras de los derechos civiles señalaron que la orden ejecutiva habría generado incertidumbre jurídica para miles de niños nacidos en el país y podría haber incrementado los casos de personas sin nacionalidad reconocida.
Grupos empresariales, asociaciones médicas y gobiernos estatales también habían advertido sobre las consecuencias administrativas y económicas que implicaría modificar un principio constitucional vigente desde hace más de 150 años.
El debate político continúa
Aunque el fallo mantiene vigente la ciudadanía por nacimiento, el tema continuará ocupando un lugar central dentro del debate nacional sobre inmigración.
Diversos legisladores republicanos han manifestado su interés en impulsar iniciativas legislativas relacionadas con este asunto, mientras organizaciones de derechos humanos aseguran que defenderán judicialmente cualquier intento futuro de restringir este derecho.
Analistas consideran que la inmigración seguirá siendo uno de los principales temas de la agenda política estadounidense de cara a los próximos debates legislativos y electorales.
Lo que significa para la comunidad hispana
Para millones de familias hispanas residentes en Estados Unidos, la decisión reafirma un principio que ha formado parte del sistema constitucional durante generaciones: todo niño nacido en territorio estadounidense continúa siendo ciudadano de Estados Unidos, salvo las excepciones ya reconocidas por la propia Constitución y la jurisprudencia.
La resolución ofrece estabilidad jurídica mientras el país continúa debatiendo el alcance de sus políticas migratorias y el futuro de la reforma migratoria integral.
Análisis de El Sol de la Florida
La decisión de la Corte Suprema no resuelve el debate político sobre inmigración, pero sí reafirma un principio constitucional fundamental: los cambios a derechos establecidos en la Constitución deben seguir los mecanismos previstos por la propia Carta Magna.
El fallo representa una victoria para quienes defienden la interpretación histórica de la Decimocuarta Enmienda y, al mismo tiempo, deja claro que el tema de la ciudadanía por nacimiento seguirá siendo objeto de discusión en el Congreso, en los tribunales y en el escenario político nacional durante los próximos años.

