La vivienda donde murió Zeneida Socorro Castillo fue encontrada revuelta, pero sus accesos no mostraban señales aparentes de haber sido forzados. El merenguero dominicano permanece hospitalizado, consciente y estable, mientras las autoridades investigan cómo ingresaron los atacantes y qué ocurrió antes de su regreso.
ACTUALIDAD | INVESTIGACIÓN
Por la Redacción de El Sol de la Florida
SANTO DOMINGO, República Dominicana | 21 de septiembre de 2026.
La investigación por la muerte de Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero dominicano Julián Oro Duro, ha incorporado nuevos elementos que plantean preguntas sobre lo ocurrido dentro de la residencia de la pareja, en Santo Domingo Este.
La puerta principal y el portón del parqueo no presentaban señales aparentes de haber sido forzados. En el interior de la vivienda, las autoridades encontraron ropa esparcida, objetos revueltos y manchas de sangre. El cuerpo de Castillo, de 60 años, fue localizado en la sala.
Los hallazgos amplían el panorama de un caso que inicialmente fue descrito como un presunto asalto y en el que el artista también resultó herido.
Sin embargo, la ausencia de daños visibles en los accesos no demuestra que los responsables conocieran a las víctimas, tuvieran llaves o recibieran ayuda para entrar. Tampoco permite descartar que utilizaran otro punto de acceso.
La Policía Nacional y el Ministerio Público deberán establecer cómo ingresaron los atacantes, cuánto tiempo permanecieron dentro de la vivienda y qué ocurrió antes de que el cantante regresara durante la madrugada del lunes 21 de septiembre.
Una vivienda revuelta y accesos sin daños visibles
La residencia de la pareja está ubicada en el sector Brisa Oriental VI, próximo a la autopista de San Isidro, en Santo Domingo Este.
De acuerdo con los detalles divulgados por la prensa dominicana a partir de declaraciones del fiscal Wilson Díaz, los investigadores encontraron desorden generalizado, ropa tirada y manchas de sangre.
La puerta principal y el portón del parqueo no mostraban señales aparentes de entrada forzada.
Este último dato constituye uno de los elementos más relevantes de la actualización, aunque todavía no permite establecer el método utilizado por los agresores para ingresar.
Una puerta sin daños visibles puede ser compatible con distintas circunstancias. Determinar cuál de ellas ocurrió en este caso requiere examinar los accesos, analizar las evidencias y contrastar los testimonios disponibles.
La vivienda, identificada en la cobertura periodística con el número 17, cuenta con hierros de protección en su fachada. Los reportes también indican que no tiene cámaras de vigilancia instaladas en la parte frontal.
La Policía Científica continúa trabajando con las evidencias recolectadas en el lugar.
Zeneida Socorro Castillo fue encontrada en la sala
El cuerpo de Zeneida Socorro Castillo fue localizado en la sala de la residencia.
El diagnóstico médico-legal preliminar divulgado por las autoridades establece que la mujer falleció a consecuencia de un traumatismo craneofacial y una herida cortopenetrante en el lado izquierdo del cuello.
Durante el procesamiento de la escena también se observaron elementos que podrían resultar importantes para la reconstrucción de la agresión.
La prensa dominicana informó sobre la presencia de tierra aparentemente procedente de una maceta. Entre los objetos recolectados durante las primeras diligencias también se mencionaron fragmentos de piedra, un cuchillo y un macetero.
Será necesario determinar mediante los análisis correspondientes si alguno de esos objetos fue utilizado durante el ataque y si contiene indicios que permitan identificar a los responsables.
La presencia de un objeto en la escena no demuestra, por sí sola, cómo fue utilizado ni quién lo manipuló.
Los resultados forenses serán fundamentales para precisar las circunstancias de la muerte de Castillo y reconstruir la secuencia de los hechos.
El regreso de Julián Oro Duro
Según la versión policial preliminar, Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido artísticamente como Julián Oro Duro, regresó a su vivienda aproximadamente a la 1:00 de la madrugada del lunes 21 de septiembre.
El artista habría sido sorprendido por dos individuos que lo agredieron físicamente.
Los primeros informes también señalaron que los atacantes lo habrían despojado de dinero en efectivo, prendas de valor y un teléfono celular.
La Policía maneja preliminarmente que Castillo fue atacada antes del regreso de su esposo, pero todavía no ha establecido públicamente a qué hora ocurrió la agresión.
Tampoco se ha confirmado cuánto tiempo permanecieron los responsables dentro de la residencia.
Estas circunstancias son esenciales para determinar si se trató de un robo cometido durante un encuentro imprevisto o si existieron acciones preparatorias que todavía no han sido esclarecidas.
Por ahora, ninguna de esas posibilidades adicionales puede presentarse como una conclusión.
Las ocho horas que siguen bajo interrogante
El abogado de la familia, Cándido Simó, ha planteado una versión que merece especial atención dentro de la investigación.
Según el jurista, los presuntos agresores habrían ingresado a la residencia alrededor de las 5:00 de la tarde del domingo 20 de septiembre y permanecido allí hasta aproximadamente la 1:00 de la madrugada del lunes, cuando regresó el merenguero.
De confirmarse esa cronología, habrían transcurrido unas ocho horas entre el supuesto ingreso y la llegada del artista.
La versión plantea varias preguntas: ¿por qué habrían permanecido tanto tiempo dentro de la vivienda?, ¿qué ocurrió durante ese intervalo?, ¿esperaban deliberadamente al cantante?
No obstante, la supuesta espera de ocho horas continúa siendo una versión expuesta por el abogado de la familia y no una cronología confirmada oficialmente por la Policía.
Tampoco demuestra que existiera un autor intelectual, que el artista fuera el objetivo de un plan previo o que el robo fuera una simulación.
Para determinar si los atacantes permanecieron realmente durante ese período, los investigadores deberán contrastar las declaraciones con grabaciones de vigilancia, testimonios y otras evidencias.
Los nuevos hallazgos sobre los accesos de la vivienda podrían contribuir a esa reconstrucción, pero no resuelven por sí solos el interrogante.
Los vecinos aseguran que no escucharon nada
Residentes de Brisa Oriental VI consultados por medios dominicanos afirmaron que durante la noche del domingo no escucharon ruidos ni observaron movimientos que les llamaran la atención.
Algunos señalaron que se enteraron de lo ocurrido a través de las noticias.
Estos testimonios podrían ayudar a establecer qué se percibió desde las viviendas cercanas, pero tienen limitaciones.
Que una persona no haya escuchado una agresión no significa necesariamente que esta ocurriera en silencio. Tampoco permite determinar su duración ni la cantidad de participantes.
Los investigadores deberán contrastar esas declaraciones con las demás pruebas disponibles.
La noticia también ha generado preocupación entre residentes del sector, algunos de los cuales expresaron a la prensa su percepción de inseguridad. Esas declaraciones reflejan las experiencias y preocupaciones de los entrevistados, pero no constituyen por sí solas una medición oficial de la criminalidad en la zona.

Las cámaras podrían revelar movimientos importantes
Aunque los reportes indican que la vivienda no cuenta con cámaras de vigilancia en su fachada, las autoridades trabajan en la revisión de grabaciones de los alrededores.
Ese material podría ayudar a determinar cuándo llegaron los sospechosos, si utilizaron algún vehículo y hacia dónde se dirigieron después del ataque.
También podría aportar información para confirmar o descartar la versión sobre un ingreso ocurrido durante la tarde del domingo.
El fiscal Wilson Díaz indicó que las autoridades trabajan con la hipótesis preliminar de que dos individuos ingresaron a la residencia.
Sin embargo, todavía no se ha establecido públicamente su identidad.
La Policía Nacional, el Ministerio Público y la Policía Científica continúan desarrollando diligencias para esclarecer los hechos y localizar a los responsables.
La identificación de sospechosos deberá estar respaldada por pruebas que permitan determinar la participación individual de cada persona.
Julián Oro Duro permanece consciente y estable
La actualización médica divulgada por el Hospital General de la Plaza de la Salud permite conocer con mayor precisión la condición del merenguero.
El artista, de 58 años, llegó al centro hospitalario consciente, alerta y orientado, con signos vitales estables.
La evaluación médica identificó traumatismos en las regiones frontal y parietal de la cabeza, además de lesiones en otras partes del cuerpo.
Los estudios realizados posteriormente revelaron múltiples fracturas craneofaciales del lado izquierdo y una hemorragia subaracnoidea frontal izquierda.
Al momento del informe hospitalario, Julián Oro Duro permanecía consciente, estable y bajo observación médica.
La información representa una actualización frente a los primeros reportes que describían su condición como grave.
Sin embargo, estar estable no significa haber recibido el alta hospitalaria ni haber completado la recuperación.
El centro médico indicó que continuaría ofreciendo información sobre su evolución a través de sus canales institucionales, respetando la privacidad del paciente y las autorizaciones correspondientes.
Un hermano del artista también declaró a la prensa que el cantante se encontraba estable dentro de su cuadro médico, aunque había recibido numerosos golpes.
El presidente Abinader pide que los responsables se entreguen
El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, se pronunció sobre el caso durante su agenda de trabajo en Nueva York.
El mandatario lamentó la muerte de Zeneida Socorro Castillo, expresó sus deseos de recuperación para Julián Oro Duro y exhortó a los responsables del ataque a entregarse a las autoridades.
La declaración refleja la atención pública que ha recibido el crimen, pero no constituye un anuncio de arrestos ni una conclusión sobre el móvil.
La identificación de los responsables corresponde a los organismos investigadores y cualquier acusación deberá sustentarse en pruebas ante las autoridades judiciales.
¿Fue un robo o existió otro propósito?
Los primeros informes policiales señalaron que los atacantes presuntamente sustrajeron dinero, prendas y un teléfono celular.
Ese dato constituye una razón concreta para investigar la hipótesis de robo.
Sin embargo, todavía es necesario establecer cómo se relaciona el apoderamiento de esos objetos con la violencia ejercida contra las víctimas.
La ausencia de señales aparentes de entrada forzada, el estado en que fue encontrada la vivienda y la versión sobre una posible espera prolongada son elementos que deben examinarse conjuntamente.
Ninguno demuestra por separado que se tratara de un crimen planificado contra el merenguero.
Tampoco existe información oficial suficiente para afirmar que el robo fue el único propósito del ataque.
La investigación deberá determinar si los agresores conocían los movimientos de la pareja, si realizaron alguna vigilancia previa y si participaron otras personas.
Esas posibilidades siguen siendo asuntos por esclarecer, no hechos establecidos.
Las preguntas que siguen sin respuesta
A pesar de los nuevos detalles divulgados durante este lunes, permanecen abiertas varias preguntas fundamentales.
No se ha establecido públicamente cómo ingresaron los atacantes a la residencia ni a qué hora llegaron.
Tampoco se conoce con precisión cuándo fue agredida Zeneida Socorro Castillo, cuánto tiempo permanecieron los responsables dentro de la vivienda o si esperaban deliberadamente el regreso del cantante.
Las autoridades deberán determinar si participaron únicamente los dos individuos mencionados en el relato inicial, cómo abandonaron el lugar y qué relación tienen los objetos sustraídos con el móvil del crimen.
También están pendientes las conclusiones forenses que permitan reconstruir las agresiones.
Hasta el momento de esta actualización, no se había encontrado en las publicaciones revisadas un anuncio oficial verificable sobre la identificación de los sospechosos o la realización de arrestos.
La información disponible confirma la muerte de Castillo, las lesiones sufridas por Julián Oro Duro y la investigación de un presunto robo. No permite concluir todavía que se trató de un crimen por encargo o de una operación dirigida específicamente contra el artista.
Una familia espera respuestas
La muerte de Zeneida Socorro Castillo ha dejado una tragedia familiar que trasciende la notoriedad de su esposo.
Julián Oro Duro, figura conocida del merengue dominicano y hermano del salsero Yiyo Sarante, permanece hospitalizado mientras las autoridades investigan lo sucedido en su hogar.
Los nuevos detalles sobre la vivienda y el estado de salud del cantante amplían la información disponible, pero las preguntas centrales continúan abiertas.
La familia espera que la investigación determine cómo ingresaron los agresores, qué ocurrió durante las horas previas al regreso del artista y quiénes participaron en el ataque.
El esclarecimiento del caso dependerá de los resultados forenses, las grabaciones, los testimonios y las demás pruebas que puedan reunir las autoridades.
Zeneida Socorro Castillo perdió la vida dentro de su propia casa. Determinar qué ocurrió allí, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia sigue siendo la respuesta pendiente.

