Congreso bomba

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Antes de que el actual Parlamento peruano cumpla sus primeros 3 meses la encuestadora Datum ha dado un dato bomba. El mismo jueves 21 en que se publicaba oficialmente la nueva ley aprobada por el Legislativo para limitar inconstitucionalmente la función presidencial, esta empresa de opinión pública publicó su último sondeo, según el cual apenas el 21% de los encuestados apoyan al Congreso mientras que el 71% le rechaza y el restante 8% no opina. Esto implica que el actual legislativo antes de cumplir 12 meses solamente cuenta con el respaldo de 1 de cada 5 peruanos.

El presidente Pedro Castillo no obtiene buenos récords, pero si bien un 50% no le apoya, un 40% sí cree que está haciendo una buena gestión, casi el doble del índice de aprobación del Parlamento. Y, muchas de las razones por las cuales el Presidente no puede gozar de mayor popularidad es por el obstruccionismo del Legislativo y por el temor que el maestro tiene para chocar con este.

El Congreso, en vez de reflexionar sobre su descomunal tasa de impopularidad, parece creer que nadie les va a remover de sus puestos hasta el 2026. La derecha peruana reclama ser hincha de Margaret Thatcher y de los conservadores británicos, pero no sigue sus más elementales ejemplos o reglas de cortesía. En las cámaras de los comunes o de los lores no se permiten agravios personales, se celebra el cumpleaños del jefe de Estado y quien preside cualquiera de esas dos siempre debe adoptar una actitud 100% neutral en los debates.

Empero, el 19 de octubre el Congreso no respetó el cumpleaños del Jefe de Estado, la segunda vicepresidenta de este intervino para insultar a muchos, incluyendo terruquear nuevamente al Presidente por tener “ministros bomba” y decirle que la nueva ley que le recorta sus facultades es su regalo de “feliz cumpleaños, Mr. President”.

La Presidenta del Congreso sorpresivamente se bajó a su curul para votar, anulando cualquier intento de aparentar neutralidad, y al informar sobre los resultados dijo que la moción fue aprobada por 78 votos más el mío 79″. Ella no tenía que hacer ello pues la propuesta ya bordeaba el 60% de aprobación, pero su gesto demostraba su ansia de poder usarla como un trampolín para que ella pase de ser Presidenta del Legislativo a la del Ejecutivo.

En un Parlamento como el británico difícilmente podría llegar a ser electa una persona que viene de militar en un partido, como es “Chimpún Callao” cuyos 3 jefes han estado o están presos por corrupción y que contra ella hay acusaciones por ello y por haber asesinado a 2 miembros de la familia Castillo de La Perla. Menos aún alguien con tales credenciales o conducta podría ser parte de su Mesa Directiva y jamás podría haber una líder de cualquiera de sus cámaras que no guarda neutralidad o que se le ha encontrado que 100 de sus trabajadores han quedado intoxicados en su empresa, y que, encima, esta no les había inscrito en el seguro social.

El Congreso no considera que este último acto es siquiera un motivo para que el pleno discuta una posible censura.Las razones del supremo repudio popular al Congreso radican en que este no ha dictaminado ninguna ley que favorezca a la población en sus 3 meses de gestión. Si los ministros se reducen sus sueldos a la mitad, la Mesa Directiva incrementa su presupuesto y su número de asesores.

Mientras hay muchos legisladores capitalinos que han cobrado gastos de instalación que es para gente que viene del interior (y que equivalen a un monto superior a la pensión que recibe un jubilado durante 30 meses seguidos), los sueldos y pensiones siguen congelados y estos son inferiores a los que puede costar la cuenta de la cena de un congresista en un restaurante limeño. El pueblo ve como anteriores legisladores que estaban inhabilitados para votar retornan al Congreso como bien pagados asesores y que este se sigue basando en el principio de “hecha la ley hecha la trampa”.

Violan la propia constitución que tildan de eterna y sacrosanta

A pesar de contar con tan alto repudio a poco de haberse instalado, el Congreso insiste en querer tomar todo el poder.

La derecha que se opone a cualquier nueva constitución y que considera a la actual como sacrosanta y eterna, decidió cambiar un artículo clave de esta sin el voto de al menos de 2/3 del Congreso (como la carta magna lo demanda) y mediante una ley (algo inferior a la constitución). Tras esa decisión se limita el derecho presidencial a pedir el voto de confianza y a poder disolver un Legislativo obstruccionista, y este Congreso se libra de cualquier posibilidad de poder ser revocado.

Ahora, como el agente 007 tienen licencia para todo.Ya queda claro que la meta final es lograr la vacancia presidencial, para lo cual necesitan 87 congresistas o más, algo que aún no lo tienen pues hay 42 parlamentarios oficialistas, 3 morados y algunos disidentes de otras bancadas que no va a ser fácil ganarlos, aunque hay alguien que puede tener mucho poder: el mismísimo caballero don dinero.

Se ha hecho conocido un chat privado de directivos de la Sociedad Nacional de Industrias, el principal gremio empresarial, y también circula un documento sustentado las razones de la vacancia aduciendo supuestos vínculos del Gobierno con terroristas y Cuba.

Se dice que la tercera es la vencida, pero ya han sido 3 veces que los intentos congresales de anular la cuestión de confianza han sido rechazados (2 por el Tribunal Constitucional y 1 por el referéndum). Empero, esta vez Lourdes Flores ve “muy difícil, si no imposible, que pudiera haber un pronunciamiento.

Para lograr la inconstitucionalidad, tiene que haber por lo menos cinco votos. Me parece, claramente, que habrá tres magistrados que no respaldarían esa posición“.

Tras la muerte de uno de sus magistrados el TC se ha reducido a 6 miembros, la mitad de los cuales, tal como lo anuncia Flores y lo corrobora Rosa María Palacios, son leales al fujimorismo. En caso de empate la Presidenta Marianella Ledesma podría dirimir y, generalmente, ella toma partido contra los abusos anticonstitucionales.

El problema está en que el Congreso saliente, antes de terminar su periodo, decidió dejarle una bomba de tiempo a Castillo dictaminando que una decisión del TC para ser válida requiere no de mayoría simple, sino de tener 5 votos de diferencia, lo que implica casi la unanimidad y algo difícil de dar pues ello implicaría que 2 de los 3 magistrados pro-fujimoristas debieran enfrentarse al aparato fujimorista.

El Gobierno ante esas circunstancias pudo haber hecho cuestión de estado y llamado a un voto de confianza al Gabinete buscando que el Congreso agote su “bala de plata” y se quede sin una para que luego el Presidente pueda pedir su disolución, pero ha preferido apelar al TC, a sabiendas de que tiene pocas alternativas y de que durante su campaña Castillo prometió disolver ese organismo al igual que la Defensoría del Pueblo.

Un paso previo que pueden ir para preparar la vacancia es darle más poder a los jefes partidarios anulando las elecciones internas y luego hacer que el Parlamento apruebe que si se vaca al presidente este Congreso igual a de cesar en julio 2026, con lo cual garantizan a todos aquellos que han invertido tantos soles para ser electos, que van a seguir cobrando sus jugosos salarios y beneficios (además de recibir otras prebendas, incluyendo las que consiguen mediante la corrupción).

Una vez que no se consiga que el TC vote por un 85% a favor de derogar la ley del Congreso y que se legislen sobre esto último se habrá vencido las resistencias de muchos parlamentarios que no quieren perder sus puestos y se habrá garantizado que el siguiente Presidente (aunque vuelva a ser uno izquierdista) va a tener que estar sometido a ellos. Incluso, hasta pueden ser capaces de ir hacia la aberración jurídica de hacer una “doble vacancia express”, pues por las mismas causales que acusan a Castillo de haber tenido ministros “coche bomba” podrían incluir a su Vicepresidenta Dina Boluarte por haber integrado su Gabinete.

¡Todo el poder al congreso!

Este Congreso va a cumplir su primer trimestre exactamente en la misma fecha en que se recuerda la revolución rusa del 25 de octubre de 1917. En esta los bolcheviques lideraron la insurrección con la consigna “todo el poder a los soviets”. Estos eran los concejos o congresos de delegados de las fábricas, talleres, barrios, aldeas y tropas que se habían enfrentado al zar en 2 revoluciones (1905 y febrero 1917) y le habían depuesto en esta última.

Sus delegados eran elegidos y revocados en asambleas de bases y se reclamaban como entes de democracia directa.Uno podrá simpatizar o rechazar a dicha revolución, pero no puede negar que dichos soviets tenían arraigo popular y que lo primero que hicieron al tomar Palacio fue aplicar medidas muy populares tales como declarar la paz y el fin de la sangrienta I Guerra Mundial, redistribuir la tierra concentrada en pocas familias y darle víveres y pan a la población hambrienta.

Hay muchos críticos de dicha revolución, pero nadie puede objetar que a pesar de que dicho nuevo Estado fue invadido y tuvo que enfrentarse a más de 15 ejércitos extranjeros y nativos, la nueva república soviética duró 3/4 de siglo.

En el caso peruano el actual Congreso no expresa a los más pobres, sino a los más ricos. En sus casi 3 meses de gestión no ha dado ninguna nueva legislación, aparte de la anteriormente comentada o la ley para incinerar a Guzmán.

Lo más grave es que el Perú ha visto morir a más de 200,000 compatriotas por el COVID, lo que implica una cantidad superior al 1% de quienes fueron a votar en las elecciones y también una suma superior a todos los muertos que ha habido en todas las guerras internas y externas que haya tenido el país en sus 200 años de historia.

Este Congreso no ha legislado en favor de abaratar las medicina so los balones de oxígeno, o de dar tratamiento gratuito y seguro por enfermedad o no ir a trabajar a todos los contagiados por el virus. Tampoco ha decidido abaratar los altísimos precios de la luz, el agua, el gas y otros servicios básicos o subir las pensiones que apenas están en 500 soles o la remuneración mínima vital que desde hace más de 3 1/2 años andan congeladas en 930 soles (lo que en términos de dólares y poder adquisitivo ha bajado mucho).

Una iniciativa que podría hacer que el poder legislativo o ejecutivo se tornen populares es proveer de cajas con alimentos, vitaminas y productos básicos a precios módicos para los más pobres para, de esta forma, ir al “hambre cero” y hacer que los peruanos resistan mejor alimentados a diferentes virus y males.

En vez de legislar para los más humildes, este Congreso se dedica a buscar cuestionar ministros. El congresista más votado ha terruqueado (y sin pruebas) a por lo menos media docena de ministros. Además, la Presidenta del congreso ha propuesto varias leyes para hacer que la jornada de medio tiempo suba de 20 a 24 horas, se acaben con las gratificaciones, se haga más difícil entrar a la planilla y se acreciente la tercerización y los despidos.

Contraofensiva

Anteriormente Maricarmen Alva declaró que la “gente pide vacancia”, pero, la verdad es que la institución más impopular y que más los peruanos quisieran vacar es la que ella preside. Y, eso queda corroborado por la encuesta de Datum.

Hasta la fecha toda la política de Castillo y su equipo ha sido tratar de demostrar que ellos sí van a mantener el actual modelo monetarista y neoliberal, al director del BCR y a la constitución de la dictadura de 1993. Con ellos pensaban que se iba a dar confianza los inversionistas y hacer que el dólar pudiese bajar y la economía reflotar.

Sin embargo, de parte de la derecha (incluyendo la “moderada”) no le han tendido la mano. Hasta los partidos de dicho sector que antes estuvieron contra el fujimorismo (como AP, APP, SP y Podemos) han terminado votando su propuesta anticonstitucional de quitarle el derecho al voto de confianza al ejecutivo.

Si la posibilidad de ir a un gobierno de centroizquierda con un ala de la derecha moderada (como han sido los casos de nuestros vecinos Brasil o Chile) no se pueden dar, la otra alternativa es dar un giro. Ello implica impulsar un programa económico que apueste a levantar el mercado interno para lo cual hay que incentivar la demanda y el poder adquisitivo de la población, mientras que se apela a la formación de asambleas populares, grupos de vigilancia y organismos para distribuir cajas de víveres, medicamentos y productos esenciales a cargos del Estado.

El actual programa de Castillo está a la derecha de lo que fue el que impulsó la última dictadura militar (1968-80) y también el primer Gobierno del APRA (1985-90), el cual ha sido hasta hace poco el principal partido de la derecha peruana.

Mientras Castillo ha hecho todo lo posible por desafilar sus propuestas más radicales, la ultraderecha cree que su machete ya no corta y que cada concesión que él ha venido haciendo es una muestra que los golpistas pueden seguir avanzando.

Lo que la derecha no se da cuenta es que mientras más trata de transformar al Congreso en un ente golpista más este se desacredita y más genera el riesgo de que se produzca una explosión social espontánea que sobrepase en participación y radicalidad a la de las jornadas populares del 10 al 15 de noviembre pasados.

La única arma que ha tenido el maestro que viene de un caserío pobre de chota para haber llegado a Palacio es haber apostado por ser la correa de transmisión de lo que quieren los más desposeídos y en haber apostado a la movilización de masas. Es esta la única vía que le queda a Castillo para evitar ser depuesto por un golpe que no solamente se vengaría de él y de su gente, sino de todo el pueblo que le apoyó.

Es 100% imposible que este congreso pueda dejar que Castillo o Boluarte cumplan su mandato (o incluso sigan en sus puestos para el siguiente 28 de julio). Es el fujimorismo y sus aliados quienes tienen la iniciativa, y su método es el de nunca dejar que otros gobiernen, a menos que sean ellos y cuando ellos lo hagan deben imponer una dictadura.

Pese a todo lo que digan Yohny Lescano y Mesías Guevara, excandidato presidencial y secretario general de AP, respectivamente, su bancada está tentada a seguir a su correligionaria Alva quien quiere volver a llegar a la Presidencia de la nación de la misma manera que han llegado los otros 2 acciopopulistas que han encabezado el congreso (Valentín Paniagua en 2000 y Manuel Marino en 2020).

Si AP vuelve a repetir el camino de Merino va a quedar sepultada con su propia lampa, y el fujimorismo se habrá valido de ellos para tumbarse a la izquierda y de paso enterrar al belaundismo. No obstante, detrás de los mismos partidos que antes hicieron el golpe de noviembre pasado hay grandes intereses.

A Castillo le han hecho creer que una cosa es ser dirigente sindical y otra ser mandatario, pero muchas veces un buen gobernante es aquel que sabe movilizar a las masas y hacer valer su experiencia como dirigente huelguista y laboral. La estrategia que ha seguido el Gobierno es la de atrincherarse tras el Castillo, pero es hora de pasar a la contraofensiva porque si no, por más duras que sean las murallas de la fortaleza oficialista, estas van a ser barridas por tantas catapultas de la ultraderecha.

Isaac Bigio

Politólogo economista e historiador

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