Los consumidores valoran la acerola, fruto de la planta Malpighia emarginata, también conocida como cereza de Barbados, semeruco, manzanita o cerecita, por sus destacados beneficios para la salud. Esta fruta tropical se cultiva con éxito en el Caribe, México, Brasil y diversas regiones de América Central y del Sur.
Investigadores de University of Florida, en colaboración con un colega brasileño, están trabajando para avanzar en la comprensión genética de esta fruta nutritiva y explorar su cultivo en Florida.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, solo 1 de cada 10 adultos en Estados Unidos consume la cantidad recomendada de frutas y vegetales. Por ello, ampliar la disponibilidad de frutas más nutritivas resulta beneficioso. De hecho, algunas personas ya cultivan cerezos de Barbados en sus jardines en Florida y disfrutan de sus frutos.
La cereza de Barbados es una rica fuente de vitamina C, carotenoides, antocianinas y compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Una sola taza puede aportar más del 1800% de la ingesta diaria recomendada de vitamina C.
Para ofrecer a los consumidores todos estos beneficios nutricionales, científicos del Institute of Food and Agricultural Sciences (UF/IFAS) están evaluando la diversidad genética de la acerola y adaptando las prácticas de cultivo a las condiciones locales de Florida.



