Haití, y la teoría malthusiana

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Fitzgerald Tejada Martínez.

Lo primero es definir el concepto teórico que sirve como marco conceptual a nuestro análisis, partiendo del significado atribuido a la teoría malthusiana escrita por Thomas Robert Malthus, un economista –erudito– británico nacido en 1766, que desarrolló una tesis sobre el crecimiento poblacional, fundamentada en un razonamiento económico y sociológico que, según Malthus, planteaba que el crecimiento demográfico de la población es paralelamente opuesto a la capacidad de generación de recursos para la subsistencia de la vida.

Según esta hipótesis, de no intervenir obstáculos represivos, tales como, las guerras, las enfermedades epidémicas y la hambruna, el crecimiento desbordado de la población aumentaría la pobreza gradual de toda la humanidad e incluso, podría provocar su extinción.

En su tesis: “Ensayo sobre los principios de la población”, Malthus, plantea que la raza humana tiende a crecer geométricamente y que los alimentos tienden a crecer aritméticamente, por lo que llegaría un tiempo donde la población sería mayor que los medios de subsistencia de no emplear medios represivos o preventivos que permitan mantener un equilibrio en la balanza mundial.

El estudio establece como crecimiento aritmético (producción alimenticia) una secuencia similar a 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7…; mientras que el crecimiento geométrico (aumento de la población) va a una velocidad mucho mayor, similar a 1, 2, 4, 8, 16, 32, etc.

En ese orden, el estudio plantea dos tipos de freno o control: uno de carácter represivo con factores que aumenten las muertes –en países vulnerables– y otro de carácter preventivo, utilizando vías de restricción moral y factores que reduzcan la tasa de nacimientos (el aborto, los anticonceptivos entre otros…).

Malthus, consideraba que los pobres se multiplican por su propensión a ser presas del instinto de reproducción, sin obstáculos suficientes y aun en condiciones de miseria. Y, entre otras cosas, por una irresponsabilidad alimentada desde el Estado, a través de Leyes asistencialistas (ayudas y subsidios) que propician un deterioro gradual en la capacidad de desarrollo poblacional.

Por último, Malthus, planteó matemáticamente estos principios, en lo que se conoce en teoría económica como la Ley de los Rendimientos Decrecientes. Esta teoría subraya la importancia del crecimiento de la población en relación con las limitaciones de los recursos naturales fijos que posee.

¿Qué significa esto?, ¿Cómo se relaciona este axioma con la realidad del pueblo haitiano, y cómo esa realidad nos afecta a nosotros?

Hace tiempo que Haití, perdió su capacidad regenerativa en todos los órdenes de su propia supervivencia, lo que significa que es víctima potencial de la teoría malthusiana, por lo tanto, el proceso de eliminación de su identidad como nación está siendo auspiciado por las naciones comprometidas con esta tesis.

Un ejemplo tangible de esa realidad ocurre luego del terremoto del año 2010, donde murieron más de 300 mil haitianos, y todavía se espera la ayuda de la comunidad internacional. Una ayuda que posiblemente nunca llegará…

En teoría, podemos decir que el pueblo haitiano representa una pesada carga para la comunidad internacional, cuyos compromisos no están dispuestos a asumir las naciones poderosas, no obstante, esas naciones han actuado irresponsablemente al promover la migración de los haitianos hacia la Republica Dominicana, lo que nos coloca en una difícil situación de magnitudes catastróficas.

Actualmente, como consecuencia de ese proceso de superpoblación, causado por la entrada de ilegales a nuestro territorio, la economía informal –cuyo valor ha sufrido una significativa depreciación– está en manos de los haitianos, lo que significa el desplazamiento de una importante clase media que esta limitando aún más nuestra capacidad de supervivencia.

Para el año 2016, según el Banco Mundial, nuestro Producto Interno Bruto, creció 7.3 por ciento. Sin embargo, a pesar de esa proyección macroeconómica, la realidad no se ve reflejada en el bienestar social de los dominicanos, debido a que la carga poblacional que representan los haitianos se traga completamente ese bienestar.

Thomas Robert Malthus, falleció en el año 1834, pero su teoría ha prevalecido hasta nuestros tiempos para que sirva de reflexión. El pueblo haitiano agoniza y es nuestro deber –no solo del pueblo dominicano– acudir en su auxilio. Si no lo hacemos, y por el contrario, los países poderosos no asumen su responsabilidad, entonces, la república dominicana será otra víctima de la teoría malthusiana.

Escrito por:

Fitzgerald Tejada Martínez

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