EL COVID & EL SISTEMA MÀS UNA DEDUCCIÒN

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Supongamos, por unos instantes al menos que, El Aparato está en lo cierto y nosotros -los anti vacunas-, no somos otra cosa que, un grupo de tunantes, discapacitados psíquicos e inadaptados, disociados de la gravedad institucional que, coadyuva a contagios masivos de los ya vacunados.Graficada así esta simple reflexión, con encarrilarnos detrás de estos últimos, bueno, toda la batería de encerronas & confinamientos, tendería a desaparecer de inmediato por eso de muerto el perro se acabó la rabia.

Pero ¿es tan simple de resolver esta Plandemia con la mera sumisión a lo que, con propaganda facciosa, nos dicen que hagamos?.
Creo y con toda humildad que, ejercitar esta ecuación como el resolutivo del problema, con solo meditarlo por una fracción de segundos, infiero que, no cierra ni con la mula.

Veamos.
Un sujeto obediente, disciplinado y cumplimentador de todos los protocolos y con las tres dosis, entiendo que, debería de sentirse confortable y suficientemente a salvo de cuanto hagamos nosotros, Los Negacionistas.Sobremanera por la infalibilidad que, las distintas formulaciones de esos inyectables, provocan en sus organismos, ergo, una inmunidad de amplio espectro contra esta supuesta enfermedad y también, nuestra supuesta lascivia.

Lo cual me conduce a concluir que, el alegato masivo de esta farsa, indicativa que, geométricamente por nuestro supuesto desdén, todo se encuentra fuera de control, ¿como se conjuga si todos o la inmensa mayoría de los inoculados cuentan en sus torrentes sanguíneos con los milagrosos antígenos que, las vacunaciones proveen?

En términos un tanto más domésticos, se supone que, desde Luis Pasteur en adelante, todas y cada una de las plagasque, la Humanidad enfrentó y padeció con todas las enfermedades infecto contagiosas –vgr: viruela, parálisis infantil, tuberculosis etc- que, diezmaron a millones, fueron erradicadas porque la ciencia, luego de añares de investigación, consiguió aislar los patógenos que las irradiaban.

Ahora, en nuestra época en la que, todo se cura mágicamente, lo que, científicos del más alto nivel académico, no pudieron respecto al temible VIH y otro de su misma raigambre –El Dengue-, y que, no les ha irrogado más que una muy frustrante impotencia, con este sars, milagrosamente, bueno, fue pan comido.

Puesto que, en el paralelo y raudo lapso de seis meses, una enfermedad, en lo absoluto desconocida y por ende inestudiada, le otorgó a esta Omerta Farmacéutica, todos los elementos requirentes, para, de una mañana a la siguiente, descubrir la alquimista fórmula.

Y lo más enervante de todo es que, todos los gobiernos y en una criminógena complicidad con estos asesinos seriales, no hacen nada distinto que, fagocitar una charada homicida.

Sin adentrarme para sostener mis dichos que, cada inyectable lleva un microchip mediante el cual, monitorean la vida privada de los vacunados, ni tampoco si esa pócima contiene grafeno -ni, si esas moléculas hacen las veces de antenas para la telefonía 5G.

Porque si tomase partido por esa creciente facción, me involucraría en un ámbito conspiranoide que, no es mi caso personal, meramente por una simple cuestión de ignorancia.

Y además, porque no es necesario apartarse de la simple circunstancia que, los actuales decesos hospitalarios encolumnan por igual a quienes han cumplimentado con las vacunas, en una proporción idéntica de quienesvoluntariamente optaron por no hacerlo.

Y si añadimos que, uno de los Directivos de Moderna dijo recientemente y sin ambages que, no estaba seguro de la efectividad de sus productos, y que, para aventar una escabrosa y secretísima estadística de inefectividad manifiesta de mortalidad pese a 3, 10 o 30 dosis, la muerte nos espera a todos en igualdad de condiciones o la más novel que, la duración de indemnidad es de escasos seis meses, debe de ser uno mismo demasiado pelotudo como para seguir adquiriendo tanta basura informativa por parte de toda la Prensa Internacional.

Y, si en una póstuma instancia, cualesquiera de nosotros, se preguntase abiertamente el porqué, ningún ciclo televisivo ni radial ni de la prensa gráfica, ofrece la oportunidad para un debate abierto con los pregoneros de los Anti, me emerge y con inusitada fuerza un interrogante simple, directo, esto es ¿porque existe esta técnica de efecto “mordaza”, para todos y sin excepción, quienes pretenden acreditar públicamente lo que, los laboratorios ocultan?.

Estimados todos, las piaras humanas siempre han existido, pero constreñidas a una ideología política, como secuencialmente lo fueron el Marxismo y el Socialismo entre los más destacados y relevantes, pero nunca jamás, atraparon por igual a deidades vacunatorias fútiles.

Cierto es que, esta contemporaneidad es caótica por donde la observemos.Los preceptos valorativos de la Ética y sus respectivas sinonimias, no tienen ya lugar entre nosotros, toda vez que la Merdocracia y demás vulgaridades son las que, nos gobiernan; y es precisamente al compás de esa misma tonalidaddecadente que, esta supuesta Pandemia conoció la luz.

A caballo, va de suyo, de una toma de utilidades de esos patanes, superior a lo que se mercadea con petróleo, armas, alcaloides o cualquiera otro de la economía internacional, de una forma tan monumental.

Y no es casual sino causal que, tantas sistémicas patrañas han sepultado a la verdad objetiva, con las que antes condujimos nuestras vidas, lo que, me conduce intempestiva e inexorablemente a semblantear unas cuantas ideas sueltas sobre…
EL COVID & EL SISTEMA MÁS UNA DEDUCCIÓN.
Cordialmente Carlos Belgrano.-

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