A la atención de: El Presidente, el Congreso y los Jefes de Agencias Federales con jurisdicción en el Caribe.
Asunto: Inclusión de toda la isla Puerto Rico en la Estrategia Federal de Lucha contra el Narcotráfico y el Crimen Organizado, con la misma urgencia aplicada a otras regiones.
Estimados líderes y funcionarios del Gobierno de los Estados Unidos de América:
Nos dirigimos a ustedes con una profunda preocupación por el aumento exponencial del narcotráfico, el crimen organizado y la violencia asociada que azotan a Puerto Rico, un territorio y jurisdicción de los Estados Unidos.
Hemos observado con atención los planes y la disposición para la intervención militar en otras naciones, como Venezuela, bajo la justificación de combatir el narcoterrorismo y proteger la seguridad nacional. Reconocemos la gravedad de estas amenazas transnacionales. Sin embargo, solicitamos respetuosamente que el mismo fervor, la misma dedicación de recursos y la misma urgencia estratégica sean aplicados dentro de todas las fronteras de su propia jurisdicción: Puerto Rico.
El Eslabón Crítico: Puerto Rico como Plataforma de Tránsito
Es un hecho innegable que Puerto Rico funciona como un punto de tránsito vital y un centro de distribución clave para el flujo de drogas ilícitas que se dirigen a los 50 estados. La presencia de redes de narcotráfico no solo desestabiliza la vida en la isla, sino que alimenta directamente la crisis de opiáceos y la violencia en el continente. La seguridad de Puerto Rico es inseparable de la seguridad nacional de los Estados Unidos.
Propuesta: Un Modelo de Intervención Directa y Decisiva
En lugar de enfocarse únicamente en intervenciones externas que pueden tener consecuencias geopolíticas impredecibles, proponemos que los Estados Unidos utilice a Puerto Rico como un ejemplo tangible y exitoso de cómo una intervención federal directa y decidida puede desmantelar el crimen organizado, el narcotráfico y la corrupción gubernamental.
Sugerimos una estrategia de intervención federal directa que incluya los siguientes puntos:
- Intervención Federal Directa y Decisiva: Implementar una intervención militar y de agencias federales de ley y orden (como la DEA, el FBI, la Guardia Costera y la Seguridad Nacional) a la escala y con los recursos comparables a los que se consideran para intervenciones en el extranjero. Esta fuerza debe tener el mandato y la capacidad para intervenir directamente con las redes criminales.
- Omisión de la Policía Estatal: Solicitamos que esta operación se lleve a cabo sin depender de la Policía de Puerto Rico. La profunda penetración de las redes criminales en el tejido gubernamental y la presunta corrupción dentro de las fuerzas del orden locales hacen imperativo que la intervención sea puramente federal, para garantizar la integridad y la eficacia de la misión.
- Objetivo Tridimensional: El enfoque no debe ser solo la incautación de drogas, sino el desmantelamiento de la triple amenaza:
- Redes de Narcotráfico: Desarticulación total de las rutas, los puntos de almacenamiento y las estructuras financieras.
- Crimen Organizado: Eliminación de las células de sicariato, extorsión y tráfico de armas.
- Corrupción Gubernamental: Identificación y enjuiciamiento de funcionarios públicos en todos los niveles que facilitan o se benefician del narcotráfico.
Una Llamada a la Coherencia Estratégica
Si el objetivo es genuinamente combatir el terrorismo, el narcotráfico y la violencia que amenaza la seguridad de los ciudadanos estadounidenses, no podemos ignorar la crisis que se desarrolla en casa. Incluir a Puerto Rico (por ser ciudadanos americanos) con el mismo fervor y prioridad que se le da a una posible intervención en el extranjero no es solo una cuestión de seguridad; es una cuestión de coherencia moral y estratégica.
La intervención en todo el archipiélago de Puerto Rico enviaría un mensaje claro y poderoso al mundo sobre el compromiso de los Estados Unidos con la ley y el orden dentro de sus propias fronteras.
Exhortamos al Gobierno de los Estados Unidos a actuar ahora, transformando a Puerto Rico de un punto ciego y plataforma de tránsito a un modelo de gobernanza segura y libre de corrupción que refleje los valores de la nación.
Atentamente,
PUEBLO DE PUERTO RICO

