La resiliencia, es una palabra que se ha puesto de moda, “es la capacidad humana de adaptarse y recuperarse positivamente, ante a las adversidades y el estrés significativo”, esta se muestra no solo resistiendo, sino también evadiendo, rebotando situaciones difíciles y saliendo fortalecidos de ellas.
La resiliencia, es una habilidad que se puede desarrollar y aprender mediante conductas, pensamientos y acciones, que implican la flexibilidad, optimismo y el apoyo social para afrontar desafíos y crecer.
CARACTERÍSTICAS DE LA RESILIENCIA:
1- Adaptación positiva, no se trata de sentir dolor, sino de manejarlo y adaptarse.
2- Recuperación, capacidad para sobreponerse a los contratiempos y volver a un estado funcional, o incluso mejor.
3- Apoyo social, contar con ayuda material, informativa y apoyo emocional, puede ser fundamental.
LOS FACTORES QUE FOMENTAN LA RESILIENCIA SON:
– Afecto positivo: Alegría y entusiasmo para encontrar soluciones.
– Habilidades de afrontamiento: Ejercicios, descanso y manejo del estrés.
– Creencia: Una fe, o sistema de creencias que le dé sentido a la vida, para enfrentar dificultades.
– Recursos comunitarios: Familia, comunidad y amigos.
LOS SIETE PILARES DE LA RESILIENCIA SON:
1- Introspección
2- Autoconocimiento
3- Capacidad de relacionarse
4- Iniciativa
5- Independencia
6- Creatividad, moralidad y sentido del humor.
7- Ideología personal, es fundamental para construir fortaleza, ante los desafíos de la vida.
La resiliencia, envuelve las emociones, cuando una persona es capaz de experimentar emociones positivas, como: La empatía, la bondad, la compasión y la ecuanimidad, el individuo será más resiliente y conectará más efectivamente con los demás. Lo que le permite ser más feliz, desear que los demás sean felices y alegrarse del bienestar de otros. Podemos decir que la resiliencia te ayuda en los momentos difíciles de la vida, y a ser una mejor persona.

