
Palacio nacional, Santo Domingo, R. D.- El presidente de la Republica Dominicana Luis Rodolfo Abinader Corona emitió el Decreto núm. 298-26, mediante el cual designa una Comisión de Veeduría Ciudadana para supervisar el proceso de licitación del proyecto “Diseño y Construcción de la Carretera de Conexión entre la Circunvalación Norte de Santiago y la Vía Puerto Plata–Sosúa, denominada Autopista del Ámbar”.
La comisión estará integrada por el obispo de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, Jesús Castro Marte, junto con Franklin Báez Brugal, Pedro Silverio y José Radhamés García González, quienes tendrán la responsabilidad de vigilar, dar seguimiento y monitorear el desarrollo del proceso de licitación.

El decreto, firmado el 1 de mayo de 2026 en Santo Domingo, establece esta medida con el objetivo de fortalecer la transparencia, la rendición de cuentas y el control social en un proceso de contratación considerado de alto impacto para la conectividad territorial y el desarrollo económico del país.
De acuerdo con el decreto, este órgano podrá recibir observaciones, denuncias y sugerencias de ciudadanos, proveedores y organizaciones, así como emitir informes de seguimiento con hallazgos que podrán ser incorporados al expediente administrativo del proceso.
Asimismo, se establece que las instituciones involucradas, incluyendo el Ministerio de Obras Públicas y el Fideicomiso RD Vial, deberán facilitar a la comisión el acceso a la información relacionada con el proceso, conforme a las disposiciones legales vigentes.
El documento precisa que la Comisión tendrá carácter estrictamente observador y no intervendrá en las competencias del Comité de Compras y Contrataciones ni en la evaluación de ofertas.
Además, los miembros deberán suscribir un compromiso ético previo al ejercicio de sus funciones, declarando su independencia, la inexistencia de conflictos de interés y su deber de confidencialidad.
Empresarios y sindicalistas se comprometen a seguir trabajando junto con el Gobierno en favor del crecimiento económico y bienestar de los trabajadores

Santo Domingo.- Al celebrarse este viernes 1 de mayo el Día Internacional del Trabajo, el presidente Luis Abinader, junto con la vicepresidenta Raquel Peña, encabezó la primera edición del Premio Anual al Mérito Laboral, para reconocer a trabajadores y empresarios que han contribuido de manera significativa al desarrollo económico, social y humano del país, promoviendo el empleo digno y la excelencia en el trabajo.
En un escenario en el que primó la justicia, el reconocimiento y la gratitud, fueron entregadas ocho medallas al mérito laboral frente a más de un centenar de representantes del sector sindical, empresarial y gubernamental.
Este premio fue instituido por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto núm. 389-25, estableciéndose además como un compromiso con el fortalecimiento del diálogo tripartito.
Al respecto, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, indicó que la alianza y trabajo conjunto entre el Gobierno, empleadores y trabajadores permite la construcción de un futuro común próspero y se comprometió, desde el Ministerio de Trabajo, a seguir impulsando políticas públicas que fortalezcan el empleo, garanticen condiciones laborales justas y promuevan el diálogo social como herramienta fundamental para la paz laboral.

“El progreso sostenible se construye sobre la base del respeto a los derechos laborales y la promoción de empleos dignos”, concluyó Olivares.
Por el sector empleador, Celso Juan Marranzini, presidente del Conep, reconoció el esfuerzo de más de 5 millones de trabajadores que sostienen cada día la actividad productiva del país, impulsando el crecimiento y promoviendo oportunidades para millones de familias.
También valoró la iniciativa del gobierno del presidente Luis Abinader de institucionalizar el trabajo y manifestó su disposición de seguir trabajando de manera tripartita por el crecimiento de la economía nacional.
Del mismo modo, el representante sindicalista Rafael “Pepe” Abreu, expresó con gran convicción, que este es un gobierno que se preocupa por el justo equilibrio y por el bienestar de todos los sectores.
Galardonados
En esta primera edición, el Gran Galardón al Trabajador Meritorio fue otorgado, por su dedicación y ética, a William Radhamés Tejada Alcántara, de Nestlé Dominicana, y dirigente de la Confederación Nacional de la Unidad Sindical (CNUS). La medalla por Excelencia en el Trabajo se entregó a Domínica Cabral de Rijo, de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD); la de Innovación, a Victoria García Ravelo, de CNUS, y la de Liderazgo y Armonía Laboral, a Manolo “Pupilo” Ramírez, de la CASC.
El reconocimiento al Compromiso con los Derechos de los Trabajadores recayó sobre Gabriel Antonio del Río Doñé, presidente de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), por su legado, integridad y permanente compromiso en defensa del bienestar de los trabajadores y trabajadoras.

En la categoría de Trayectoria en la Generación de Oportunidades Laborales, fueron reconocidos los empresarios José Luis Corripio, Félix María García Castellanos y Frank Rainieri, por sus aportes al desarrollo empresarial y la creación de empleos en la República Dominicana.
Podrán ser candidatos los trabajadores de cualquier sector productivo, instituciones y empresas nacionales e internacionales con un historial comprobado de buenas prácticas laborales; asimismo, personas que hayan prestado servicios por un período prolongado y con impacto positivo en la sociedad.
Entre los asistentes, también destacan los presidentes del Senado, Ricardo de los Santos; del Tribunal Superior Electoral, Ygnacio Pascual Camacho; el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón; la directora de Ética e Integridad Gubernamental, Milagros Ortiz Bosch; los presidentes de Copardom, Laura Peña Izquierdo; de la Confederación Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), Jacobo Ramos, y el alcalde por SDE, Dio Astacio.
Gobierno Dominicano anuncia nuevas medidas para enfrentar el impacto de la crisis en Medio Oriente sobre la economía dominicana

Santo Domingo.- El presidente de la República, Luis Abinader, y la vicepresidenta Raquel Peña, encabezaron este jueves el quincuagésimo séptimo Consejo de Ministros, celebrado en el Palacio Nacional, con el objetivo de dar seguimiento al plan gubernamental para enfrentar el impacto sobre la economía dominicana de la crisis en Medio Oriente.
José Rijo Presbot, director general de Presupuesto, explicó que el Gobierno ha dispuesto una serie de medidas de contención y eficientización del gasto público para generar una disponibilidad cercana a RD 40,000 millones, partiendo del principio de respetar todos los compromisos ya formalizados bajo contrato, mientras que aquellas apropiaciones presupuestarias aún no comprometidas serán sometidas a revisión, ajuste o reducción según las prioridades nacionales.
Detalló que estas acciones incluyen la reducción de gastos operativos, la contención en la adquisición de vehículos, con excepción de áreas prioritarias como asistencia social y seguridad alimentaria, disminución de reparaciones y mantenimientos menores, racionalización de servicios y contrataciones, limitación de eventos a costos mínimos, ajustes en textiles, vestuario, viáticos, pasajes, racionalización de combustible y publicidad, la reducción de un 50 % del presupuesto a los partidos políticos, entre otros. Además, una reducción verificable de transferencias corrientes a organismos autónomos, descentralizados y empresas públicas con capacidad de generar sus propios recursos.

Presbot subrayó que estas decisiones responden a la necesidad de posponer temporalmente todo gasto no prioritario, con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta del Estado ante el contexto internacional, preservar la estabilidad económica y asegurar que los recursos públicos se concentren en proteger a los sectores más vulnerables y sostener el dinamismo del país.
Por otro lado, el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, explicó que el país enfrenta un choque externo, cuyo principal canal de transmisión para economías como la dominicana es el aumento en los precios internacionales del petróleo, lo que genera presiones directas sobre la inflación y el costo de vida.
En ese sentido, destacó que cada aumento sostenido de USD 10 por barril implica alrededor de USD 763 millones adicionales en la factura petrolera anual de la República Dominicana, lo que incrementa las presiones fiscales y los costos asociados a los subsidios.
Asimismo, resaltó que, pese al contexto internacional, la República Dominicana ha logrado contener el impacto mejor que la mayoría de países de la región, gracias a las medidas adoptadas para proteger a las familias dominicanas. No obstante, advirtió que estos esfuerzos implican un costo fiscal significativo, por lo que deben manejarse con prudencia y sostenibilidad.

A su vez, el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, afirmó que República Dominicana enfrenta uno de los mayores choques de precios de su historia reciente, provocado por el alza de más de un 80 % en el precio del petróleo, pero aseguró que el Gobierno ha centrado su estrategia en tres objetivos esenciales: preservar la estabilidad macroeconómica, fiscal y social; mitigar el impacto sobre los alimentos, la canasta básica y los insumos agropecuarios; y sostener la inversión pública, apoyado en reservas internacionales superiores a USD 16,000 millones, estabilidad cambiaria, crecimiento económico, fortalecimiento de los programas sociales y una política de austeridad orientada a proteger a la población más vulnerable.

