La embajada de la República Dominicana en Colombia celebró las festividades de la virgen de la Altagracia, con la realización de una misa en la parroquia Nuestra Señora de la Altagracia, localizada en el sur oriente de Bogotá en la localidad de Altamira.
En el culto religioso a nuestra señora de la Altagracia, estuvieron presentes embajadores, cónsules, vicecónsules y representantes diplomáticos de Sur y Centro América y Filipinas, los cuales manifestaron su devoción y veneración por la Virgen patrona de la República Dominicana.
La santa misa organizada por el embajador de la República Dominicana en Colombia, Doctor Felix Aracena Vargas, fue celebrada por el cura párroco Eduardo Andres Avila y contó con la participación entusiasta de un centenar de feligreses devotos de Nuestra Señora de Altagracia y el coro parroquial de la iglesia.

En el evento religioso estuvieron presentes delegaciones de la embajada dominicana en Colombia y del consulado general de la República Dominicana en Bogotá, encabezada por el embajador Felix Aracena Vargas y su esposa Mercedes Altagracia Aybar, por los Ministros Consejeros Ramon Emilio Seliman, Pablo Nina, además de Shobeira Arias, Luisa Gaviria y por los vicecónsul Carlos Amin Baez, Martina Soriano, Waldys Mirambeaux, Raul Cepeda Arnoud, Guarionex Castro, además de Arnelis Medina, Rubi Alexandra Guerrero, Sugeibis Otero. Los funcionarios estuvieron acompañados por familiares y amigos.
Al dirigirse a los presentes, Felix Aracena Vargas expresó que “como embajador de la República Dominicana en Colombia, quiero expresar mis más sinceros agradecimientos a esta parroquia, a su comunidad y a todos los presentes por abrirnos sus puertas y permitirnos vivir este momento de recogimiento y comunión. Esta celebración es también una oportunidad para reafirmar los lazos de amistad, cooperación y hermandad que unen a nuestros pueblos bajo el manto de la fe.”
El embajador agregó: “ Que para la República Dominicana, la Virgen de la Altagracia no es solo una advocación mariana, es un símbolo vivo de nuestra historia, de nuestra espiritualidad y de los valores que nos han acompañado como nación. Higuey, su santuario ha sido por años un lugar de esperanza, consuelo y unidad para generaciones de dominicanos, dentro y fuera de nuestra tierra.”
Al momento de finalizar el culto a la virgen de la Altagracia, Aracena Vargas acompañado de funcionarios de la embajada dominicana en Colombia, hizo entrega de dos collares a la parroquia, que simbolizan el fortalecimiento de la relación entre la República Dominicana y la Parroquia de Nuestra Señora de Altagracia de Altamira, Bogotá.

