EL DESORDEN IMPERANTE EN OCCIDENTE QUE TERMINARÁ CON TODOS NOSOTROS

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Cuando el comandante soviético Vasili Chuikov ingresó al campamento del rendido Sexto Ejército Alemán, asentado en las adyacencias de la terminal ferroviaria de Volgogrado en febrero 1 de 1943, además de las piras funerarias de cientos de miles de rendidos, se encontró con una muy incómoda sorpresa, conforme lo consignó en sus memorias, cuya copia tengo hoy a la vista.

Puesto que, al inspeccionar los almacenes de abastos del enemigo, sólo pudo constatar en sus inexistencias, ningún alimento ni medicinas, sino apenas tres mil retratos del Führer sin los marcos de madera que fueron utilizados como combustible y diez mil biblias.

Confieso haberme desayunado recién de esos pormenores que, en general a ningún público lector, seguramente habrá de conmover.
Pero sí y del todo a mí, a propósito de las noticias de principios de esta semana, respecto al juzgamiento de un anciano en Alemania, muy a pesar de su del toda avanzada edad: cien años.

Y otro en proceso de celebración de una mujer, con apenas cuatro años menos que él; ambos por haber prestado servicios en sendos stalags durante la última contienda europea.

La novante circunstancia que los dos viejitos, hayan revestido como jóvenes veinteañeros y sin rango militar, por encima del más elemental, todo indica que, no ha detenido a sus verdugos magistrados en incoar tan vergonzante proceso sin testigos ni elementos incriminatorios, salvo los inmortales sobrevivientes de la Shoá que nunca perecen.
Este último apostillado que, denota la brutal e inextinguible influencia del atemporal sionismo, y muchísimo más en Alemania, a pesar de sus constantes clamores por constantes victimizaciones persecutorias y que, más bien acreditan todo lo contrario, en esencia junto con la del encabezado, no son nada más pretensioso que, sendas notas de color.

Pero en absoluto cuanto no lo es, transita por la circunstancia que si mi lector, ejercita una mera composición de lugar, infiero que habrá de coincidir conmigo, respecto a que el final de la Batalla de Stalingrado, no sólo importó la extinción irredenta del Nacionalsocialismo que, merced a una ciega resistencia, culminó en Berlín recién dos años después.

Sino que, fueron estos dos episodios bélicos, las mortajas de la caída del Occidente Cristiano, muy a pesar que los Aliados desde dichos eventos e inveteradamente hasta el presente, pontifican que fueron ellos sus rescatistas.

Y quizás por ello, asistimos en esta coetaneidad al simple hecho que estos EE. UU. y el otro sello de goma conocido como la Unión Europea, se aprestan a recoger e inhumar las cenizas del Holocausto de la Verdad al que, sólo ellos le dieron forma de una enorme hoguera.

Ahora, en el secesionista Reino Unido, ni el ex hooligan Boris Johnson, ni sus adversarios Laboristas, entienden una pizca de cómo insertar a esas islas y el resto de sus ex dominios en algo con cierta normalidad operativa para continuar funcionando como una sociedad medianamente organizada.

Conllevando una diminuta muesca de ello, el hecho que, entiendo, hace dos o tres días atrás, cincuenta mil cerdos para faena y consumo alimentario básico fueron incinerados por falta de transporte.

Y si a esta enorme olla de grillos le introducimos la pifia del Aukus, deduciremos sin esfuerzo ninguno que, un simple detalle atribuido a un necesario ahorro forzoso de los australianos, de nada menos que, sesenta mil millones de dólares, para modernizar su flota de submarinos y que, será actualizada con diez sumergibles clase Los Ángeles -no Virginia como erróneamente se ha consignado por la Prensa Internacional-, que además están a punto de ingresar en lo que se conoce como media vida, porque fueron botados a mediados de los noventa, veremos que las quejas galas y chinas, bueno, simplemente carecen de todo asidero racional.

Que en un plano distópico no le aporta ni le quita nadaa una cruda realidad, ergo, que, para la US Navy, esa flotilla próxima a cederse, es para el Pentágono, simple material de rezago, toda vez que el presupuesto para la Armada Norteamericana en el presente año fiscal, no alcanza para su remozado.

Les confiero este simple y poco ambicioso apostillado, para que se entienda la magnitud de tanta basura informativa que, goza de tan impecable salud.

Es probable que, si tomamos individualmente cada hecho aislado de esta infodemia global, no implique nada demasiado peligroso; pero si unimos ambos extremos de tantas y secuenciales patrañas, veremos que, en un lapso demasiado breve y fugaz, este exceso desinformativo, será la virtual e inmensa lápida que, se depositará sobre nuestros restos mortales.

Ni un ápice de duda o cavilación creo, nublan mi juicio, y si algún intersticio de ellas me atrapa, soy de la opinión que, será el precio que, la Humanidad toda deberá abonar, no sólo por el reguero incesante de fake news que, los mismos gobiernos se encargan de patrocinar junto al hebreo Zuckerberg con el decreto de la sorpresiva caída de su plataforma días atrás.

Lo es y será aún más en el inminente porvenir porque, los cabecillas de esta turbamulta internacional, son un simple pero sólido hato de imbéciles -léase Biden, Macron, Johnson, Merkel, Sánchez, Putin, etc, etc.

Y fatalmente cuando tales acosas acontecen, un planeta gobernado por tantos mediocres e iletrados, es imposible de detener el desenlace que, conlleva a este actual mundial caos.

Han extinguido la cultura del trabajo y esfuerzo, como hasta dos años atrás, era el cénit de todas las Sociedades; y se hicieron a la idea que, cuarentenas & encierros colectivos con más venenos encubiertos con formas de vacunas, podrán retrotraerlos invirtiendo las manecillas del reloj.

En exclusivo para caer en la actual cuenta que, carecen de elementos convictivos para suprimir cheques por correo, y azuzar a esos beneficiarios para que retomen la senda laboral.

Y muy a sabiendas que, si insisten en ello, desatarán tormentas de quejosos que no aceptarán nada, excepto este mismo status quo de jubilaciones anticipadas sin límites de edad.

Asistiendo e impertérritos a que, una decena de tunantes de Wall Street, bueno, ignoren dónde invertir los billones de dólares que amasaron en este último bienio.

La Historia Universal, infortunadamente no nos ha capacitado con ejemplos de tiempos pretéritos, simplemente porque esta cadena de excesos es inédita.

Y así es, porque si recurrimos a sus anales, sin excepción, el conquistador sojuzgó a su adversario y ocupó su sitial; apenas eso y nada más encontraremos en los registros de cualquier época transcurrida.

Residiendo en ese enorme e insondable hueco, la inviabilidad de repetir algún supuesto del pasado, porque tal cosa nunca ha existido.

Salvo, aguardar pacientemente que la próxima Roma sea Beijing.No diviso algo notoriamente diferenciador a un epílogo diferente, basado estricta y liminarmente en…

EL DESORDEN IMPERANTE EN OCCIDENTE QUE TERMINARÁ CON TODOS NOSOTROS.

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