Washington, D.C. — El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció la implementación de un programa piloto de 12 meses que podría requerir el pago de una fianza de entre $5,000 y $15,000 a ciertos solicitantes de visa de turismo (B-2) y negocios (B-1), como medida para reforzar el cumplimiento de los términos migratorios.
La medida estará dirigida a ciudadanos de países identificados por tener altos niveles de permanencia vencida y controles deficientes de verificación de identidad o documentación, así como aquellos que otorgan ciudadanía sin residencia previa a través de inversiones.
“Este programa busca asegurar que el Gobierno estadounidense no asuma responsabilidades económicas por visitantes que violen los términos de su estadía”, indicó el Departamento.
La lista de países que estarán sujetos a esta política será publicada al momento de la entrada en vigor del programa, la cual está prevista para los próximos días. Quedarán excluidos de esta obligación los ciudadanos de países que forman parte del Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program). También podrían otorgarse exenciones individuales bajo ciertas circunstancias.
Esta iniciativa se suma a otras acciones recientes que buscan endurecer los requisitos migratorios, como entrevistas presenciales obligatorias para ciertos solicitantes de renovación de visa y la exigencia de pasaporte válido para participantes de la Lotería de Visas.
Aunque propuestas similares han surgido en el pasado, nunca fueron implementadas debido a preocupaciones sobre su complejidad y percepción pública. No obstante, el Departamento de Estado sostiene que actualmente no existen evidencias recientes que impidan poner en marcha esta alternativa.
Para más información oficial, consulte el Registro Federal de los Estados Unidos en los próximos días.

