Tejedoras de Arizona usan bolsas de plástico para ayudar a los sin techo

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Tejedoras de Arizona usan bolsas de plástico para ayudar a los sin techo La invidente Alice Wilse confecciona un tapete de plástico este 19 de diciembre de 2018, en The Fountains at La Cholla, una casa de retiro para personas mayores en Tucson, Arizona. EFE

Mujeres de la tercera edad de Arizona usan desde hace años sus habilidades como tejedoras con un fin solidario y ecológico: transformar las bolsas de plástico de los supermercados en colchonetas para los que no tienen techo.


“Este proyecto comenzó hace seis años y desde entonces es parte de nuestro centro”, dijo a Efe Abbie Stone, directora de The Fountains at La Cholla, una casa de retiro para personas mayores.
El programa fue establecido por Dwaine Greer, un ex profesor de arte de la Universidad de Arizona que ya falleció.


Los tapetes que salen de las manos de las tejedoras sirven tanto como colchoneta para dormir como de cobija para taparse y se regalan a quienes lo necesitan.
Cada semana diez mujeres de las que residen en The Fountains y personal de este centro se reúnen para confeccionar los tapetes hechos exclusivamente de bolsas de plástico como las que se utilizan en los supermercados y otros comercios.


Una de las mujeres se encarga de cortar las bolsas en tiras, otra las estira y las amarra enredándolas de la misma manera que una bola de estambre y otras se encargan de comenzar a tejer utilizando un gancho como los de “crochet” (ganchillo).


Se necesitan unos cuatro meses de trabajo para terminar cada tapete, que mide aproximadamente 6 pies de largo por 3,5 de ancho.
“Por lo menos trabajamos dos horas a la semana, algunas de nosotras trabaja más horas por su cuenta”, dijo a Efe Norma Brewster, de 79 años, mientras teje uno de estos tapetes.


Brewster indicó que todo el tapete se teje en “punto bajo” (single crochet en inglés), algo fácil para esta veterana tejedora, que comenzó cuando tenía 12 años.


Sin embargo, para otras es difícil ya que es la primera vez que están aprendiendo a tejer y es más complejo hacerlo con tiras de plástico.
“Es algo que no puedes hacer por mucho tiempo, porque tus manos comienzan a doler, pero sabemos que vale la pena, porque estaremos ayudando a una persona que quizás en este momento duerme en el piso”, dijo Brewster.


El proyecto ayuda al medio ambiente ya que le da un nuevo propósito a bolsas de plástico que de otra forma quizás terminarían en el basurero municipal de la ciudad y que tardan centenares de años en desintegrarse.


Hasta el momento las bolsas de plástico no forman parte del programa de reciclaje de la ciudad de Tucson y muy pocas tiendas cuentan con un programa para reciclarlas.


Nadie ha contado cuantas bolsas se usan en cada tapete, pero se podría estimar que son varios cientos de diferentes colores.
“Constantemente me llaman para preguntar si aun estamos recibiendo donaciones de bolsas, inclusive algunas nos llegan de otras partes del país, por correo”, dijo Stone.


Una vez que los tapetes son terminados son donados a albergues y centros, quienes los entregan a personas sin hogar.
Cada tapete, tipo colchoneta es suave, acolchonado, lo suficiente cómodo para que una persona pueda dormir sobre él o también puede ser utilizado como una cobija.


Debido a que esta hecho de bolsas de plástico, es liviano por lo que puede ser llevado de un lado a otro fácilmente, de la misma manera se puede lavar y secar rápidamente.


Stone dijo que una vio a un hombre caminando por la calle en el centro de la ciudad y gratamente se sorprendió al ver que arriba de su mochila llevaba enrollado uno de estos tapetes.
“Nos damos cuenta que sí están siendo utilizados y que sirven a las personas sin hogar”, dice con satisfacción.


El proyecto también tiene otros beneficios: ayuda y motiva a personas de la tercera edad para que se sientan útiles y que sirven a la comunidad y hace que sus manos y su mente están despiertas.
A pesar de ser invidente, Alice Wilse ha aprendido con mucha paciencia a tejer los tapetes.


“Tengo que poner mucha atención y concentrarme para no equivocarme,” dice Wilse mientras teje.
Las mujeres tratan de dar diferentes diseños a cada tapete, por lo que cada uno de ellos es único.


Stone indico que el programa está ganando popularidad y ahora comenzará a trabajar con estudiantes de la Universidad de Arizona y del Colegio Comunitario de Pima que se han interesado en participar.
Stone indico que están pensando en formar de expandir este proyecto quizás a otras partes del estado o del país.


Para ello están pensando en hacer videos en plataformas como YouTube donde las voluntarias hablen sobre el trabajo que hacen.(EFEUSA).-

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