Los hombres que matan a sus parejas, surgen como fantasmas, aparecen cuando nadie los espera o cuando nadie piensa que alguien puede herir o matar a quien le ha brindado placeres o la gran felicidad de tener un hijo, de ser padre y tener una familia. Por eso es difícil entender porque durante la celebración del mes de la mujer (marzo), 9 mujeres perdieron lo más preciado que tenemos los seres humanos (la vida), a manos de sus maridos, novios, esposos, o amantes fuera de control.
En el año 2024, en la República Dominicana 71 mujeres perdieron la vida, hombres sin compasión y violentos, quizás con problemas de salud mental, les arrancaron la vida, se la llevaron para siempre del seno familiar y de la sociedad. Esta desgracia se repite año tras año, sin que aparezca un plan concreto, que aporte métodos que ayuden a frenar esta acción negativa, que sangra a la sociedad dominicana y al mundo.
Informaciones ofrecidas por organizaciones gubernamentales de Centroamérica y la República Dominicana, establecen que en el 2024 ocurrieron 1,118 feminicidios en Costa Rica, República Dominicana, Panamá, El Salvador, Honduras, Guatemala y Nicaragua, cifras que reflejan la incapacidad de una gran parte de población masculina para enfrentar y solucionar problema de la violencia intrafamiliar.
Algunos estudios establecen que las mujeres se recuperan más rápidamente que los hombres de un rompimiento amoroso y que aunque la mujer experimenta un mayor dolor inmediatamente después de una ruptura amorosa, se recupera emocionalmente antes que los hombres, que simplemente siguen adelante, pero en algunos casos nunca se reponen. Según estudios de investigación, algunos hombres, tienden a reaccionar ante una ruptura amorosa de manera autodestructiva, pueden estar meses o años sin recuperarse. Nada justifica matar a alguien, pero ante tantas agresiones, es necesario que la sociedad tome algunas medidas que ayuden a frenar o disminuir esta dura realidad. Ante tal situación sugiero:
1- Realizar una campaña nacional de concientización contra la violencia y el manejo de la ira, dirigida especialmente a jóvenes, hombres y mujeres de nuestras comunidades.
2- Que todos los programas y medios de comunicación se sumen de manera voluntaria a dicha campaña, especialmente los medios que reciben financiamiento del estado.
3- Que las escuelas dediquen 30 minutos a la semana, para tratar el tema de la violencia intrafamiliar y crear un ambiente de confianza entre alumnos, profesores y profesionales de la psicología, para hablar de cualquier situación irregular que se esté dando en su entorno.

