A: Miembros de la Junta de Supervisión Fiscal
A: Integrantes de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico
ASUNTO: Auditoría de Desempeño y Liquidación de Sedes Centrales y Regionales
Puerto Rico se enfrenta a un crimen generacional financiado con fondos públicos. Mientras la Junta de Supervisión Fiscal exige austeridad en áreas críticas, el Departamento de Educación (DE) continúa operando como un esquema de empleo político que consume 5.5 mil millones de dólares sin entregar resultados académicos mínimos. Es momento de cesar el financiamiento de la burocracia y redirigir cada centavo directamente a la sala de clases.
El Colapso del Aprovechamiento Académico La justificación de cualquier sistema educativo es el aprendizaje; el nuestro ha fallado sistemáticamente. En la última década, hemos sido testigos de una caída libre en las competencias básicas:
- En Matemáticas, la proficiencia cayó al 20.9% a nivel isla.
- En las pruebas nacionales NAEP, el desempeño de nuestros estudiantes de octavo grado en matemáticas llegó al 0% de proficiencia, un dato que por sí solo debería provocar la declaración de un estado de emergencia nacional.
- A pesar de este fracaso, el presupuesto por estudiante sigue siendo uno de los más altos en comparación con jurisdicciones de éxito similar, lo que demuestra que el problema no es la falta de fondos, sino el desvío de estos hacia la grasa administrativa.
La Grasa Administrativa: Oficinas Centrales y Regionales Exigimos el cierre total de las siete oficinas regionales y la reducción drástica de la sede central. Estas estructuras son hoy:
- Refugios Políticos: Espacios utilizados para colocar a directores y administradores “de globo” sin preparación en Educación Especial o pedagogía moderna, solo por lealtad partidista.
- Duplicidad de Funciones: Procesos que ya son automatizables se mantienen manuales para justificar nóminas de confianza, mientras los maestros carecen de una paga justa y materiales básicos.
- Agujeros Negros de Contratación: Se dilapidan miles de millones en consultores, abogados y programas “piloto” que nunca llegan a impactar el aprendizaje, pero sí enriquecen a contratistas externos.
El Secuestro de la Autonomía Escolar El micro manejo escolar actual es insostenible. Mientras el mundo compite en la era de la Inteligencia Artificial, el DE impone a sus maestros sistemas de asistencia electrónica arcaicos que roban tiempo lectivo. La infraestructura tecnológica es un mito: no podemos hablar de futuro con conexiones de 5 Mbps, equipos obsoletos y oficinas regionales que bloquean el acceso al conocimiento global.
Nuestra Exigencia No solicitamos otra “reforma” cosmética; exigimos cierre del Departamento de Educación actual y una reingeniería total basada en modelos de éxito académico centrado en el estudiante como el de Finlandia:
- Descentralización Real: Que el dinero llegue directamente a la escuela, no a la región.
- Dignidad Salarial: Que el salario del maestro sea superior al de cualquier consultor externo.
- Libertad Cátedra: Empoderar al docente para que enseñe según las necesidades de su estudiante, no bajo el yugo de un burócrata en Hato Rey.
- Fin al Fraude de Grados: Detener la política de “pasar por pasar” y regalar notas en veranos para inflar estadísticas de promoción.
La educación pública no puede seguir siendo el botín de guerra de los políticos derrotados. Si la Junta de Supervisión Fiscal busca eficiencia, debe mirar hacia el edificio del Departamento de Educación y clausurar las oficinas que no educan.
Salven a nuestros niños. Cierren la burocracia. Liberen la escuela.
Atentamente,
Ciudadanos por una Educación Democrática y de Excelencia

