Mientras la comunidad universitaria del sistema de la Universidad de Puerto Rico lucha por mantener la acreditación y los servicios básicos, en las altas esferas del poder parece gestarse un cambio de guardia en el manejo de las cuentas y contratos de la UPR. La sombra de compañia de cabilderos Politank —empresa vinculada históricamente al actual Secretario de la Gobernación— se proyecta sobre el sistema, levantando alarmas sobre un posible conflicto de intereses de proporciones millonarias.
1. El “Modus Operandi”: El Cambio de Cuentas
La sospecha no es infundada. La estrategia suele ser sutil pero letal para el erario:
- Sustitución Gradual: Se desplazan a los proveedores de servicios actuales bajo la excusa de “eficiencia” o “nuevas directrices”.
- Inflación de Contratos: Una vez que las firmas vinculadas a la estructura política (como las asociadas a Politank) toman el control, los contratos no solo se mantienen, sino que se expanden a sumas millonarias mediante enmiendas que pasan desapercibidas para el ojo público.
- Falta de Subasta: Se utilizan mecanismos de emergencia o excepciones administrativas para evitar la libre competencia, asegurando que el dinero fluya hacia los aliados del Palacio.
- La manera que se hace la contratacion en el gobierno es sospechosa: Se contrata repetitivamente a entidades que no tienen el expertise para hacer el trabajo que se ganó en una propuesta. Esto afecta los servicios porque estas cambiando la contratacion cada cuatro años. Con eso cuartas la continuidad del gobierno.
2. El Deber de la Prensa con Conciencia
En este escenario, el rol de los periodistas en Puerto Rico es crítico. No basta con reportar la destitución de los rectores; es imperativo seguir la ruta del dinero.
“El periodismo de fiscalización debe estar atento a la letra pequeña de los contratos de servicios profesionales, consultorías y manejo de cuentas que se firmen en los próximos meses. El silencio administrativo es el terreno donde mejor crece la corrupción”.
3. La Universidad de Puerto Rico como Botín de Campaña
El uso de la universidad como una “caja chica” para pagar favores políticos a cabilderos es la etapa final del cáncer que mencionábamos. Mientras se le pide sacrificio al estudiante y al profesor, se preparan alfombras rojas para que empresas de consultoría política extraigan recursos vitales del sistema.
Si la Junta de Gobierno de la UPR permite que los contratos se otorguen por afinidad política y no por necesidad técnica, estará firmando la sentencia de muerte de la educación pública de calidad en la isla.
Lo que debemos vigilar (Lista de Cotejo Periodística)
- Nuevos Contratos de Consultoría: ¿Aparecen nombres vinculados a Politank o exsocios del Secretario de la Gobernación en el registro de contratos de la Contraloría?
- Aumento en Cuantías: ¿Se han enmendado contratos existentes para aumentar sus techos presupuestarios sin una justificación de servicio clara?
- Justificación de Despidos: ¿Fueron los 5 rectores despedidos un obstáculo para la entrada de estos nuevos contratos?
- Preguntas. ¿Hay pay for play?
- Los legisladores no están capacitados para cumplir con el propósito de seguir indagando los delitos y faltas. Los asesores no ayudaron a sus jefes a destapar todo. ¿No hicieron el trabajo porque tal vez están envueltos en algo sospechoso?
- Se le exige a secretarios y directores de agencia que compren boletos para fundraiser politico.
Hay que hacer una ley registrar a todos los cabilderos y divulgar todos sus clientes.

