PULSO DEPORTIVO
Los Brewers derrotaron 10-1 a Tampa Bay con una histórica ofensiva de ocho carreras en una sola entrada. Freddy Peralta no pudo detener el ataque, Junior Caminero quedó involucrado en la jugada que cambió el encuentro y Milwaukee amenaza con barrer la Serie Mundial.
Por Javier Santamaría
Editor de Deportes
El Sol de la Florida
Martes, 27 de octubre de 2026 | Florida Central
De la esperanza a la pesadilla en Tropicana Field
ST. PETERSBURG, Florida.— Lo que debía convertirse en la noche del resurgimiento terminó siendo una de las derrotas más dolorosas en la historia de los Tampa Bay Rays.
Los Milwaukee Brewers aplastaron 10 carreras por 1 a Tampa Bay la noche del lunes 26 de octubre, durante el tercer partido de la Serie Mundial de 2026, colocando a los Rays al borde de la eliminación.
El resultado dejó a Milwaukee con ventaja de 3-0 en la serie y a solamente una victoria de conquistar el primer campeonato mundial de su historia.
Para Tampa Bay, la derrota fue mucho más que otro partido perdido.
Fue el desplome de un equipo que regresaba a casa con la esperanza de cambiar el rumbo del campeonato, después de dos derrotas por una carrera en Milwaukee.
Los Rays necesitaban una actuación dominante de Freddy Peralta, una respuesta ofensiva de Junior Caminero y mayor disciplina defensiva.
No consiguieron ninguna de las tres.
En cambio, los Brewers protagonizaron una explosión ofensiva histórica, anotando ocho carreras con dos outs en la quinta entrada, una marca sin precedentes en la Serie Mundial.
El público que acudió a Tropicana Field esperando presenciar el comienzo de una remontada terminó observando cómo Milwaukee daba un paso gigantesco hacia el campeonato.
Una quinta entrada que entró en la historia
El partido quedó prácticamente decidido durante una quinta entrada que los aficionados de Tampa Bay difícilmente olvidarán.
Milwaukee ya había tomado ventaja de 2-0 cuando sus bateadores comenzaron a presionar nuevamente a Freddy Peralta.
El derecho dominicano parecía tener posibilidades de escapar de la situación.
Pero una jugada defensiva, una revisión de video y una sucesión extraordinaria de imparables transformaron el episodio en una catástrofe.
Christian Yelich recibió una base por bolas.
Posteriormente, el receptor venezolano William Contreras conectó un rodado hacia la tercera base.
Junior Caminero atrapó la pelota y decidió buscar el out en segunda, en lugar de realizar el tiro a primera.
Inicialmente, la jugada parecía haber producido el out.
Sin embargo, Milwaukee solicitó la revisión.
Después de examinar las imágenes, los árbitros determinaron que el corredor había llegado a salvo.
La decisión mantuvo viva la entrada.
Tampa Bay quedó bajo una presión creciente.
El dirigente Kevin Cash decidió retirar a Peralta y entregar la pelota al relevista Cam Booser.
La estrategia no funcionó.
Milwaukee comenzó una sucesión de imparables que desmanteló por completo el pitcheo de Tampa Bay.
Cooper Pratt y Jackson Chourio conectaron dobles productores.
Brice Turang contribuyó con un sencillo impulsador de dos carreras.
Los Brewers enviaron doce bateadores al plato durante el episodio y consiguieron siete imparables consecutivos con dos outs.
Cuando finalmente terminó la entrada, Milwaukee había anotado ocho carreras adicionales.
El marcador reflejaba un contundente 10-0.
Lo que había comenzado como un partido competitivo se había convertido en una paliza.
Junior Caminero y la decisión que cambió el partido
Uno de los momentos más analizados del encuentro involucró al dominicano Junior Caminero.
En la quinta entrada, con corredores en circulación, el antesalista tuvo la oportunidad de realizar una jugada defensiva que pudo haber reducido considerablemente el peligro.
Al capturar el rodado de William Contreras, Caminero decidió lanzar hacia segunda base.
La jugada fue inicialmente declarada out, pero la revisión determinó que el corredor había llegado a salvo.
La decisión no puede explicar por sí sola las diez carreras permitidas por Tampa Bay.
Sin embargo, sí representó un momento decisivo.
En lugar de terminar con un out adicional, Milwaukee mantuvo la entrada con vida y aprovechó la oportunidad para construir una ofensiva histórica.
En el béisbol de postemporada, una decisión defensiva puede transformar completamente el desarrollo de un encuentro.
Caminero ha sido uno de los principales protagonistas de Tampa Bay durante la temporada.
Sus 42 cuadrangulares en la campaña regular lo consolidaron como una de las jóvenes figuras de poder más importantes de las Grandes Ligas.
Pero la Serie Mundial exige mucho más que producción ofensiva.
La concentración defensiva, la selección de jugadas y la capacidad para ejecutar bajo presión también determinan los resultados.
El dominicano tendrá ahora que recuperarse emocionalmente de una noche especialmente difícil.

Freddy Peralta no pudo convertirse en el salvador
La expectativa alrededor de Freddy Peralta era considerable.
El dominicano llegaba al tercer encuentro con marca de 2-0 y efectividad de 1.08 durante la postemporada.
Su desempeño había sido fundamental para que Tampa Bay conquistara el campeonato de la Liga Americana.
Además, enfrentaba a Milwaukee, la organización en la que desarrolló buena parte de su carrera.
El escenario parecía preparado para una actuación memorable.
Pero el béisbol tomó otro camino.
Peralta permitió cinco carreras y abandonó el encuentro después de cuatro entradas y dos tercios.
Su salida se produjo en medio de la desastrosa quinta entrada, cuando Milwaukee comenzó a construir la ofensiva que terminó decidiendo el partido.
La actuación no reflejó el dominio que había mostrado durante los playoffs.
Los Brewers trabajaron sus turnos, colocaron corredores en circulación y aprovecharon las oportunidades.
Peralta no consiguió completar cinco entradas.
Y cuando Tampa Bay recurrió a su bullpen, la situación empeoró.
El relevo tampoco logró contener a Milwaukee.
Para un equipo que necesitaba una victoria desesperadamente, la combinación de una apertura corta y un bullpen incapaz de detener la ofensiva rival resultó devastadora.
Jackson Chourio y William Contreras encabezan el ataque latino
Mientras Tampa Bay sufría, Milwaukee encontró una producción extraordinaria en varios de sus jugadores latinoamericanos.
El venezolano Jackson Chourio fue una de las figuras principales del encuentro.
Terminó con cuatro imparables en cinco turnos, incluyendo un doble productor durante la histórica quinta entrada.
Su velocidad, capacidad de contacto y agresividad ofensiva fueron determinantes.
Chourio continúa demostrando por qué es considerado uno de los talentos jóvenes más completos del béisbol.
También brilló su compatriota William Contreras.
El receptor venezolano consiguió tres imparables y participó en las oportunidades ofensivas que permitieron a Milwaukee ampliar su ventaja.
Contreras ha sido una pieza importante durante toda la Serie Mundial, combinando producción con el bate y liderazgo detrás del plato.
Su capacidad para manejar al cuerpo de lanzadores también representa una ventaja considerable para los Brewers.
El equipo de Milwaukee ha encontrado en sus jugadores latinoamericanos una parte esencial de su identidad competitiva.
Y durante el tercer encuentro, esa contribución volvió a ser determinante.
Brice Turang y Robert Gasser completan el dominio
Brice Turang también tuvo una noche destacada.
El intermedista consiguió tres imparables e impulsó dos carreras, contribuyendo a la ofensiva que dejó sin posibilidades a Tampa Bay.
Pero mientras los bateadores de Milwaukee castigaban al pitcheo rival, el zurdo Robert Gasser ofrecía una actuación sobresaliente desde el montículo.
Gasser trabajó seis entradas y permitió solamente un imparable.
Enfrentó al mínimo de 18 bateadores posibles durante ese período, una demostración extraordinaria de control y eficiencia.
Su actuación fue particularmente impresionante considerando que se trataba de un partido de Serie Mundial.
El zurdo se convirtió en el primer abridor desde 2001 que logra enfrentar al mínimo de bateadores durante seis entradas en un encuentro del Clásico de Otoño.
La ofensiva de Tampa Bay nunca consiguió establecer un ritmo consistente.
Los Rays no pudieron construir ataques prolongados ni presionar al abridor de Milwaukee.
Mientras los Brewers acumulaban imparables y carreras, Tampa Bay observaba cómo desaparecían sus posibilidades.
Milwaukee está a una victoria de hacer historia
La victoria 10-1 representa el resultado más contundente de esta Serie Mundial.
Los Brewers habían ganado los primeros dos encuentros por una carrera.
Pero el tercer partido mostró una diferencia considerable entre ambos equipos.
Milwaukee conectó 16 imparables y produjo diez carreras.
Tampa Bay solamente consiguió una anotación.
Además, los Brewers extendieron su racha de victorias consecutivas a ocho, igualando una marca de postemporada.
El equipo llega al cuarto encuentro con confianza, profundidad ofensiva y un bullpen que ha demostrado gran efectividad.
La posibilidad de conquistar su primer campeonato mundial está ahora al alcance.
Para Tampa Bay, la situación es completamente diferente.
Los Rays deberán ganar cuatro partidos consecutivos para conquistar el título.
Y deberán hacerlo frente a un adversario que ha ganado los tres primeros encuentros y parece encontrarse en su mejor momento.

