MAYAGUEZ, PUERTO RICO – El sistema de la Universidad de Puerto Rico (UPR) atraviesa una de sus crisis institucionales más agudas de los últimos años. La presidenta de la institución solicitó formalmente la renuncia de cinco rectores de diversas unidades, desatando una reacción en cadena que culminó anoche con la declaración de paros estudiantiles en los dos recintos principales: Río Piedras y Mayagüez.
Desafío en las Rectorías
La petición de renuncia, enviada mediante cartas oficiales, ha encontrado una resistencia inesperada. Mientras que algunos directivos han guardado silencio, los rectores del Recinto de Río Piedras (UPRRP) y del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) se han negado rotundamente a abandonar sus cargos. Ambos académicos sostienen que su compromiso es con la estabilidad institucional y la comunidad universitaria en este momento de incertidumbre.
Estudiantes a la huelga
La respuesta estudiantil no se hizo esperar. Durante asambleas y reuniones de emergencia celebradas anoche, los consejos de estudiantes de ambos recintos votaron a favor de un paro de labores.
- Río Piedras: Los portones fueron custodiados desde la madrugada, con un reclamo claro de mayor transparencia en la gobernanza universitaria y rechazo a la inestabilidad administrativa.
- Mayagüez: El “Antes, Ahora y Siempre Colegio” se unió a la protesta, paralizando las labores académicas en solidaridad y como medida de presión ante la falta de comunicación de la Administración Central.
“No permitiremos que las pugnas políticas en la presidencia sacrifiquen nuestra educación. Exigimos procesos claros y el respeto a la autonomía de nuestros recintos”, expresó un portavoz estudiantil durante la manifestación.
Los estudiantes han presentado sus reclamos a la prensa:
El Movimiento Estudiantil establece los siguientes reclamos:
- Cese inmediato de la persecución administrativa: Apoyamos la firmeza de los rectores que se han negado a ceder ante presiones políticas externas que solo buscan desestabilizar la educación pública.
- Transparencia Total: Exigimos que la Presidenta comparezca ante la comunidad universitaria para explicar los criterios utilizados para solicitar dichas renuncias.
- Respeto a la Autonomía: No permitiremos que la UPR se convierta en un botín político donde se cambian directivos según conveniencias de turno, afectando procesos de acreditación y servicios esenciales.
“La Universidad no es una oficina privada; es el proyecto social más importante de Puerto Rico. Cerrar los portones es hoy nuestra única herramienta para defender lo que queda de nuestra autonomía institucional”, declararon los portavoces en conjunto.
Panorama incierto
Hasta el momento, la Junta de Gobierno de la UPR no ha emitido una postura oficial sobre si ratificará la destitución de los rectores que se niegan a renunciar. Mientras tanto, el calendario académico queda en suspenso mientras los estudiantes mantienen el control de los accesos principales en señal de protesta. Se nos ha informado que los profesores siguen ofreciendo sus cursos de forma remota para no afectar el calendario académico.

