
por la Dra. Zoraida Peña
Santo Domingo, R. D.-Por considerarlo de interés para nuestros lectores con el permiso de su autor estoy reproduciendo esta historia enviada por la Dra. Zoraida Peña una excelente profesional de la Medicina.
En su libro Cosas añejas, en su narración de La Muerte del Padre Canales, nos habla de lo retorcida de nuestra justicia, tanto en el siglo XIX como ahora.
El protagonista de la historia es Juan Rincón, un matón compulsivo, especialista en asesinar mujeres; pero que debido al peso social de un tío influyente casi siempre lograba evadir la justicia o quedar libre del castigo de la ley.
Al decir del narrador, Rincón “padeció lo que se llama la manía de sangre”
Asesinó a su primera esposa embarazada, pero tan horrendo crimen quedó impune, gracias a las influencias que hizo valer en su favor su tío el Deán.
Después de cometido este hecho pudo libremente huir hacia Puerto Rico, donde no tardó en contraer nupcias por segunda vez. A esta nueva esposa, muy pronto la amenazó con hacerle lo mismo que a la primera. La mujer lo denunció y, en tal virtud, la justicia borinqueña procedió a deportarlo y “Entonces aquí lo dejaron libre, Por influencia de su tío el Deán”
Su insaciable sed de sangre lo impulsó a elaborar una larga lista de nuevas víctimas encabezada por el sacerdote Francisco José Canales.
El crimen del cura se perpetró y Juan Rincón, por primera vez, fue sometido a la justicia. Cuando el juez del crimen le preguntó: ” ¿Quién mató al padre Canales?”, acto seguido el monstruo asesino, impasible y con tono fiero respondió: -¡La justicia de Santo Domingo!
Sorprendido el magistrado, procedió, esta vez con voz severa, a preguntarle de nuevo al prevenido: « ¿Quién mató al padre Canales?»,
«- He dicho, insistió el asesino, que la justicia de Santo Domingo, porque si cuando yo, agregó con tono sentencioso e insolente, maté a mi primera mujer embarazada, me hubieran quitado la vida, no habría podido matar al padre Canales» .
Las investigaciones arrojaron que el entonces teniente del ejercito, piloto John Percival Matos, habia recibido 350,000 dolares para llevar el avion a Venezuela. Entre las pruebas se comprobo que el estuvo escondido 2 dias en el aeropuerto y el mismo le echó el combustible a la aeronave.
Pero todo el pais vio, como su padre, eminente abogado y General retirado defendió personalmente a su hijo, culpando al gobierno de persecución; pero la sorpresa fue ver como Tre$ Juece$, no $e $abe como, lo declararon inocente . El padre se regocijo pensando que habia tenido una gran victoria.
Ahora vemos a su padre diciendo en los medios que el Presidente Danilo le mató a su hijo, cosa que no es cierto.
*Quien mató a John Percival?* lo mató aquella persona que en vez de hacerle ver su error y Entregarlo para que cumpla por su delito; lo defendio a uñas y diente a sabienda que la justicia nuestra es un mamotreto que se vende al mejor postor: Su propio padre.
De haber enfrentado su responsabilidad, ya quizas tendria su libertad, depues de haber cumplido un tiempo de cárcel y haber aprendido la lección
Padres , mírense en ese espejo y recuerden “Todo lo que el hombre ; siembra eso mismo cosechara”

