PULSO DEPORTIVO
Ben Williamson se convierte en héroe con un imparable decisivo en la entrada 12. Tampa Bay derrota 4-3 a Milwaukee, evita la barrida y mantiene encendida la esperanza de Florida Central.
Por Javier Santamaría
Editor de Deportes
El Sol de la Florida
Miércoles, 28 de octubre de 2026 | Florida Central
Una victoria para seguir soñando
ST. PETERSBURG, Florida.— Cuando parecía que la temporada de los Tampa Bay Rays había llegado a su final, el béisbol escribió uno de esos capítulos que recuerdan por qué ningún partido termina hasta que se produce el último out.
Con Milwaukee a tres outs de conquistar el campeonato y después de verse nuevamente abajo en la duodécima entrada, Tampa Bay protagonizó una extraordinaria reacción para derrotar 4 carreras por 3 a los Brewers la noche del martes 27 de octubre, en el cuarto encuentro de la Serie Mundial de 2026.
El héroe inesperado fue Ben Williamson.
El jugador, que había conseguido apenas un imparable en 15 turnos durante la postemporada, apareció como bateador emergente con las bases llenas y conectó el sencillo que desató la celebración en Tropicana Field.
Los Rays evitaron la eliminación, rompieron una racha de ocho victorias consecutivas de Milwaukee y obligaron a disputar un quinto encuentro esta noche.
La Serie Mundial continúa favoreciendo a los Brewers, tres victorias contra una.
Pero algo cambió.
Después de tres derrotas consecutivas, Tampa Bay finalmente encontró la manera de ganar un partido cerrado.
Y lo hizo cuando prácticamente no tenía margen para equivocarse.
Doce entradas de tensión y un desenlace extraordinario
El cuarto encuentro fue una batalla de resistencia.
Tampa Bay tomó ventaja durante la segunda entrada cuando Chandler Simpson conectó un doble productor que permitió anotar a Jonny DeLuca.
Milwaukee respondió en la cuarta entrada mediante un doble impulsador de Cooper Pratt que igualó el marcador 1-1.
Los Rays recuperaron la ventaja en la parte baja de ese mismo episodio.
Junior Caminero abrió con un sencillo y posteriormente consiguió anotar en una jugada defensiva mal ejecutada por Milwaukee.
Tampa Bay pasó adelante 2-1.
Pero los Brewers volvieron a reaccionar.
David Hamilton conectó un cuadrangular solitario que empató el encuentro 2-2.
A partir de entonces, ambos equipos protagonizaron una batalla de lanzadores que mantuvo el marcador igualado hasta las entradas adicionales.
Los relevistas consiguieron outs importantes, neutralizaron oportunidades y extendieron un partido que parecía destinado a resolverse por un solo detalle.
Y ese detalle llegó en la entrada número doce.
Cooper Pratt puso a Milwaukee a tres outs del campeonato
En la parte alta de la duodécima entrada, Cooper Pratt conectó un cuadrangular solitario frente al relevista Ian Seymour.
El batazo rompió el empate y colocó a Milwaukee adelante 3-2.
La celebración de los Brewers reflejaba la magnitud del momento.
Solamente necesitaban tres outs para conquistar su primer campeonato mundial.
Pratt había sido uno de los protagonistas ofensivos del encuentro, terminando con cuatro imparables en cinco turnos y dos carreras impulsadas.
Su cuadrangular parecía destinado a convertirse en el batazo que definiría la Serie Mundial.
Pero Tampa Bay todavía tenía una última oportunidad.
Y la aprovechó de manera espectacular.
Junior Caminero abrió la puerta a la remontada
La parte baja de la duodécima entrada comenzó con Junior Caminero en el plato.
El dominicano conectó un rodado hacia la tercera base, donde Joey Ortiz cometió un error de tiro que permitió al corredor llegar a salvo.
Aquella equivocación cambió inmediatamente el escenario.
En lugar de conseguir el primer out, Milwaukee permitió que el posible empate se colocara en circulación.
Caminero, quien había estado involucrado en una jugada defensiva decisiva durante la derrota del lunes, encontró esta vez la oportunidad de contribuir al comienzo de una remontada.
Cedric Mullins entró como corredor emergente.
Posteriormente, Liam Hicks conectó un sencillo que permitió avanzar a los corredores.
Con el empate al alcance, Tampa Bay necesitaba un batazo oportuno.
Y apareció Jonny DeLuca.
Jonny DeLuca empató el partido
DeLuca conectó un sencillo al jardín central que permitió anotar a Mullins.
El marcador quedó 3-3.
Tropicana Field estalló.
La eliminación había dejado de ser inminente.
Los Rays habían conseguido responder inmediatamente después del cuadrangular de Pratt.
Pero la ofensiva no terminó ahí.
Chandler Simpson conectó otro sencillo y llenó las bases.
Milwaukee reaccionó colocando cinco jugadores en el cuadro interior, buscando impedir que cualquier rodado permitiera anotar la carrera decisiva.
La estrategia aumentó la tensión.
Con las bases llenas, el dirigente Kevin Cash decidió enviar a Ben Williamson como bateador emergente.
El escenario era enorme para un jugador que había tenido escasa producción ofensiva durante la postemporada.
Pero Williamson respondió.
Ben Williamson: de bateador emergente a héroe de la noche
Williamson conectó un rodado que superó al inicialista Jake Bauers y llegó al jardín derecho.
Nick Fortes, quien había ingresado como corredor emergente, anotó la carrera de la victoria.
Tampa Bay ganó 4-3.
Los jugadores de los Rays salieron del dugout para celebrar.
El estadio se convirtió en una explosión de alegría.
Después de tres derrotas consecutivas y de una paliza 10-1 en el tercer encuentro, Tampa Bay había encontrado una respuesta.
Williamson pasó de ser un jugador con solamente un imparable en 15 turnos de postemporada a convertirse en el protagonista de una de las victorias más importantes de la historia reciente de la franquicia.
Su batazo no conquistó el campeonato.
Pero impidió que Milwaukee lo conquistara.
Y permitió que los Rays jugaran otro día.
El bullpen de Tampa Bay respondió cuando más se necesitaba
Una de las diferencias fundamentales respecto a los primeros tres partidos fue el desempeño del cuerpo de relevistas.
Griffin Jax abrió el encuentro y trabajó cuatro entradas, permitiendo dos carreras y cuatro imparables, con seis ponches.
Después de su salida, los relevistas de Tampa Bay consiguieron mantener el partido competitivo durante ocho episodios adicionales.
Ian Seymour terminó acreditándose la victoria, a pesar de haber permitido el cuadrangular de Pratt en la duodécima entrada.
La capacidad del bullpen para limitar a Milwaukee representó un cambio importante.
En los encuentros anteriores, los Rays habían sufrido dificultades para detener las ofensivas de los Brewers.
Esta vez, el pitcheo permitió que el equipo permaneciera cerca en el marcador.
Y cuando finalmente llegó la oportunidad, la ofensiva respondió.
Jackson Chourio sigue haciendo historia
Aunque Milwaukee perdió, el venezolano Jackson Chourio continuó destacándose en el escenario más importante del béisbol.
El jardinero consiguió dos imparables en seis turnos y elevó a diez su total de hits durante los primeros cuatro encuentros de la Serie Mundial.
Con esa cifra igualó una marca establecida por Babe Ruth en 1928 para la mayor cantidad de imparables durante los primeros cuatro partidos de un Clásico de Otoño.
Chourio continúa demostrando su extraordinario talento ofensivo.
Su capacidad para producir contacto, combinar velocidad y responder bajo presión lo ha convertido en una de las figuras más importantes de Milwaukee.
Sin embargo, el esfuerzo individual no fue suficiente para asegurar el campeonato.
Los Brewers deberán esperar al menos un encuentro más.

