Site icon El Sol de la Florida

(Hilo 1 ) _Mutación semántica e ideológica de la ONU en 5 etapas_

_Por Elías Wessin_

Santo Domingo, R. D.-Podríamos titular esta reflexión también: La ONU, de sus orígenes en valores éticos a una agenda progre.

Documentos de la propia ONU, con fechas y cambios de lenguaje, prueban esa paulatina mutación histórica.

La ONU no amaneció progresista; se fue haciendo neomarxista, con el sello de la Escuela de Frankfurt, por etapas.

El quiebre decisivo, y por tanto, la transformación doctrinal va de los años 60 a Beijing 1995, y su posterior consolidación con la Agenda 2030.

La ONU era una organización fundada sobre principios que hoy pueden ser considerados compatibles con una visión conservadora (soberanía nacional, Estado de Derecho, paz entre Estados, derechos humanos, libertad religiosa, familia y propiedad), más adelante incorporó componentes sociales y económicos que posteriormente serían desarrollados hacia una tendencia de izquierdas.

¿Cuándo se produjo el cambio de énfasis? La cronología es bastante clara.

Veamos:

_1. 1945-1960: la ONU original_

La Carta de San Francisco de 1945 estaba fundamentalmente orientada a: preservar la paz; evitar otra guerra mundial; respetar la soberanía de los Estados; promover los derechos humanos; desarrollar relaciones amistosas entre las naciones y fomentar la cooperación internacional.

La propia estructura inicial de 51 Estados fundadores era muy diferente a la actual.

La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 tiene elementos que hoy difícilmente encajarían en una lectura puramente progresista, esto es, derecho a la vida, libertad de conciencia y religión, protección de la familia, derecho a la propiedad y reconocimiento de los deberes del individuo hacia la comunidad.

De hecho, la propia ONU reconoce que el sistema internacional de derechos humanos se construyó sobre esa Declaración de 1948.

Sin embargo, a partir de los años 60 arrancan sutilmente los cambios hasta que hoy ya están institucionalizados sin ambages.

_2. Primer gran cambio: 1960-1970_

A mi juicio, este es el primer desplazamiento estructural, aunque todavía no podemos hablar del progresismo cultural contemporáneo.

¿Por qué? Por la descolonización.

La ONU pasó de 51 miembros a incorporar decenas de nuevos Estados africanos y asiáticos. Esa transformación modificó profundamente la correlación política de la Asamblea General.

Paralelamente, la Guerra Fría introdujo una fuerte confrontación ideológica entre Occidente, el bloque soviético y el llamado Tercer Mundo.

En 1966 se adoptaron los dos grandes Pactos Internacionales de Derechos Humanos:

a) Derechos Civiles y Políticos;

b) Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

La propia ONU reconoce que ambos fueron adoptados en 1966. Por tanto, ahí comienza a ampliarse considerablemente el concepto de derechos humanos, pasando de las libertades clásicas (vida, libertad, conciencia, expresión, propiedad) hacia derechos económicos, sociales y culturales.

Todavía no es el progresismo cultural actual, pero se está construyendo el andamiaje jurídico que posteriormente permitirá esa expansión.

_3. Segundo cambio: los años 70 y 80_

Aquí comienza a entrar con mucha fuerza la agenda internacional relacionada con: mujer + población + desarrollo + igualdad social + organismos internacionales + ONGs.

La ONU declaró 1975 Año Internacional de la Mujer y posteriormente estableció el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer (1976-1985).

Esto es importante porque se comienza a institucionalizar dentro del sistema ONU una nueva concepción de igualdad.

(Hilo 2 )

_4. El período concreto en el que la ONU comienza a adquirir el perfil que hoy identificamos como “progresismo global”, va de 1990-1995, con 1994-1995 como años decisivos._

Aparecen dos conferencias fundamentales:

a) El Cairo, 1994

La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo representa un cambio enorme.

La ONU reconoce que allí se produjo un cambio de enfoque, ya no se trataba simplemente de políticas demográficas, sino de colocar las necesidades individuales, la “salud” reproductiva, los “derechos” reproductivos y el “empoderamiento” de la mujer en el centro de la política internacional.

Los documentos preparatorios y las discusiones posteriores introducen expresamente el lenguaje de “derechos reproductivos” y “salud sexual y reproductiva”.

Ahí empieza a cambiar el concepto tradicional de familia, sexualidad y reproducción dentro del lenguaje diplomático internacional.

b) Beijing 1995 es el gran salto

“La fecha que simboliza el giro de la ONU hacia el progresismo cultural sin duda es 1995 con la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, Beijing.

No porque Beijing haya de repente creado todas esas ideas; muchas venían, como demostramos, desarrollándose desde décadas anteriores.

Beijing se encargó de institucionalizarlas dentro del sistema internacional con una fuerza extraordinaria.

La Plataforma de Acción de Beijing fue adoptada por representantes de 189 países y convirtió la igualdad de género en una política transversal internacional.

La propia Plataforma habla expresamente de igualdad de género; empoderamiento; participación política; transformación de estructuras sociales; incorporación de la perspectiva de género; derechos sexuales y reproductivos en el marco de otras conferencias; transversalización del género (gender mainstreaming).

Con ello se da la transformación del lenguaje internacional.

La ONU deja progresivamente de hablar solamente de: hombre, mujer, familia, derechos individuales, soberanía nacional, para comenzar a utilizar cada vez más género, empoderamiento, diversidad, derechos reproductivos, igualdad sustantiva, transversalización, inclusión, etc.

La propia Plataforma de Beijing ordena integrar la perspectiva de género en las políticas, planificación y presupuestos de las instituciones.

(Hilo 3 )

_5. Después viene la consolidación: 2000-2015_

Una vez establecido ese nuevo lenguaje, la cuestión ya no era si la ONU iba a adoptar esa orientación, sino cómo incorporarla transversalmente a todo el sistema.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio primero y los ODS/Agenda 2030 después consolidaron esa tendencia.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecen como meta el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos, vinculándolo expresamente con El Cairo y Beijing.

Resumo esta cadena doctrinal de la ONU perfectamente rastreable:

1948: derechos humanos.

1966: derechos civiles + económicos/sociales/culturales.

1975-1985: institucionalización de la agenda de la mujer.

1993: Viena y universalización de los derechos humanos.

1994: El Cairo: población + salud reproductiva

1995: Beijing: género + empoderamiento + transversalización

2000: Objetivos del Milenio

2015: Agenda 2030 + ODS

Ahí llegamos a la ONU que conocemos actualmente.

La ONU pasó de ser principalmente una organización interestatal orientada a la paz, la seguridad y los derechos humanos universales, a convertirse progresivamente en un sistema normativo internacional que también pretende orientar la legislación, las políticas públicas y las estructuras sociales de los Estados.

En conclusión, ese cambio ocurrió gradualmente, pero tuvo dos aceleradores extraordinarios:

a) De 1960-1970 inicia el cambio de la composición política de la Asamblea General por la descolonización y la Guerra Fría.

b) De 1990 a 1995 inicia una revolución conceptual en materia de derechos humanos, población, género y desarrollo.

El Progresismo Cultural contemporáneo de la ONU inicia formalmente en El CAIRO 1994 y BEIJING 1995.

Esa es probablemente, la bisagra histórica más importante.

Como colofón, hoy la ONU sufre una disminución considerable en su influencia debido a la Administración del presidente Donald Trump, que le ha puesto un ‘stop’ a su financiamiento y por ende, a sus políticas progresistas.

De tal modo que la ONU ya habla de la Agenda 2045, porque evidentemente la de 2030 ha sufrido un desaceleramiento a partir del segundo período de Trump que comenzó en 2024.

Exit mobile version