Trump vuelve a la Casa Blanca dejando señales de nuevas visitas a Palm Beach

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Miami.- El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha volado hoy rumbo a la Casa Blanca desde Palm Beach, una localidad costera que sigue en el proceso de acostumbrarse a su visitante y su comitiva cada fin de semana.

Sobre las 16.00 hora local (21.00 GMT), el avión del Air Force One partió desde el Aeropuerto Internacional de West Palm Beach con destino a la Casa Blanca, en donde se espera el presidente prosiga las reuniones que ha mantenido con miembros de su gabinete durante este fin de semana en su residencia privada Mar-a-Lago.

Según informó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, Trump ha solicitado al Congreso que investigue las presuntas escuchas a sus conversaciones antes de las elecciones de noviembre pasado y determine si el Ejecutivo de su antecesor, Barack Obama (2009-2017), abusó de sus poderes.

El anuncio es un paso más tras los mensajes que Trump colgó el sábado en su cuenta de Twitter, en los que, sin ofrecer evidencias, señaló al expresidente Obama de haber ordenado la grabación de sus conversaciones en la Torre Trump de Nueva York, algo que el exmandatario rechazó categóricamente.

En medio de eso, la visita de Trump este fin de semana a Florida, la cuarta desde que fue investido presidente, sigue cogiendo por sorpresa a muchos de los adinerados vecinos de Palm Beach, donde se ubica Mar-a-Lago, propiedad de cara al océano y que es a la vez un club social.

Según informó este viernes el diario local Sun Sentinel, desde el pasado mes la Administración Federal de Aviación (FAA, en inglés) de EE.UU. ha registrado 27 violaciones a las restricciones temporales del espacio aéreo sobre la propiedad del presidente, a la que él mismo ha llamado la “Casa Blanca de invierno”.

La agencia federal no identificó a los pilotos que no respetaron la restricción levantada por motivos de seguridad sobre un radio de 30 millas (48 kilómetros) de Mar-a-Lago, y agregó que los casos se hallan bajo investigación.

Una de las más notorias violaciones al espacio aéreo ocurrió el pasado mes, cuando dos aviones F-15 de la fuerza aérea estadounidense alcanzaron altísimas velocidades al interceptar una aeronave y ello produjo un estallido sonoro que se sintió hasta el condado vecino de Broward.

La FAA agregó que desarrollarán jornadas informativas para alertar y educar a los pilotos del sur de Florida sobre las restricciones, en previsión de las futuras visitas que se espera el presidente siga haciendo a Palm Beach.

Estas visitas regulares han llevado también a las autoridades y agencias locales a empezar a cuantificar los costos que representa cada estancia de Trump en este poblado.

Tal como ha informado el medio especializado South Florida Business Journal, las cuatro visitas de Trump han significado a la Oficina del Alguacil del Condado Palm Beach, donde se ubica su residencia privada, 60.000 dólares diarios en seguridad adicional.

De igual manera, la misma localidad de Palm Beach ha debido desembolsar hasta el momento 29.502 dólares en salarios adicionales.

La publicación calcula que en general, las cuatro visitas del mandatario a Mar-a-Lago han significado al condado de Palm Beach un estimado de 1,5 millón de dólares.

“No podemos apresurarnos a la conclusión de que esto es negativo para el condado de Palm Beach, pero necesitamos tener una visión real del impacto en el condado”, declaró al medio la administradora de ese condado, Verdenia Baker.

La cuantificación de gastos se hace con la esperanza de ver un reembolso desde el Gobierno federal, como ya lo ha transmitido la oficina del alguacil al Departamento de Justicia, sin obtener respuesta aún, según la revista.

Otra señal que apunta a la reiteración de las visitas de Trump a este enclave del sur de Florida es el inicio esta semana de la construcción de un helipuerto en Mar-a-Lago, que le permitirá trasladarse en helicóptero desde el Aeropuerto Internacional de West Palm Beach y no en automóvil como hasta ahora, con el consecuente cierre de calles y tráfico.

En esta manga de tierra que da al mar, lugar de descanso de familias adineradas, empiezan a ser rituales además hechos inusuales, como la presencia de manifestantes, a favor o en contra del presidente.

Precisamente, este sábado, las inmediaciones de Mar-a-Lago fueron también escenario de marchas pro Trump, en el marco de una jornada nacional en la que se registraron algunos arrestos, como ocurrió en St. Paul (Minesota) y Berkeley (California), tras los intercambios ocurridos entre seguidores y opositores del presidente.

“Gracias por las grandes protestas en todo el país. Un apoyo tremendo. ¡Hacer América grande otra vez!”, escribió Trump hoy en su cuenta de Twitter.

Ese día, en Palm Beach unas 300 personas expresaron su apoyo al presidente, quien les devolvió el gesto con un breve saludo desde el convoy oficial que lo traía de vuelta a su propiedad y club privado, en donde esa noche se realizó una gala de caridad en el salón de bailes de la residencia.

Ni Trump ni la primera dama, Melania, participaron de la gala, aunque medios locales informan que el presidente se acercó a la recepción y saludó a algunos invitados. EFE

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