Curarse en salud

0
363
Carlos McCoy

Decía el escritor Americano Dale Carnegie, autor de varios libros de auto ayuda, que cuando enfrentemos un problema, tratemos de ubicarnos en lo peor que podría suceder y comenzar a tratar de solucionarlo desde ese nivel.  En consecuencia, cualquier otra situación que se presente, por lógica, debería ser más fácil de resolver.

Ante la situación migratoria creada por las órdenes ejecutivas del presidente Donald Trump, se han disparado toda clase de rumores a niveles insospechados.  Cada quien ha sufrido, ha oído  o conoce de alguien que le han tratado de violar sus derechos como inmigrantes.  Unos deportándolos por nimiedades, aunque hayan sido cometidas hace ya mucho tiempo, a otros, insinuándoles  firmar el ahora famoso formulario I-407 y un millón de historias más.

Nosotros, emulando a Mr. Carnegie, vamos a pedirles a nuestros compatriotas y a la comunidad latina en sentido general, a quien nos luce está dirigida esta ola de deportaciones,  colocarse en la situación más desesperada en que un inmigrante indocumentado pueda encontrarse.

Vamos a poner, a manera de ilustración,  un ejemplo que pudiera darse.  Aunque pueden presentarse muchos más.

¿Qué pasaría si a usted, siendo ilegal,  lo atrapa el departamento de migración de los Estados Unidos y se lo lleva a un centro de detención y usted no tiene con quien mandar a buscar a sus hijos menores de edad, ciudadanos americanos, que están asistiendo a la escuela?

El próximo paso sería, que las autoridades escolares, al ver que nadie se presenta a recoger a los niños y no tener comunicación con usted,  llamen a la policía y ésta se los lleve  a un refugio de menores abandonados, los famosos “Shelters” y si a usted llegan a deportarla, es muy posible, en el peor de los casos, que nunca más vuelva a verlos.

Como paliativo, no como solución, podemos tratar de curarnos en salud y acudir donde un abogado, antes de que pueda suceder un imprevisto y firmar un documento notarial, donde usted autoriza a un pariente, amigo de confianza, una institución, etc. A tener la custodia legal del o los menores en caso de que a usted le suceda una eventualidad que le impida velar por el bienestar de sus hijos.

Esta acción, le daría la oportunidad en caso de deportación, a mantener contactos con su prole y eventualmente reunirse con ellos ya sea en los Estados Unidos o en su país de origen.

Esto también se puede hacer, legalmente,  con propiedades, cuentas de bancos, ingresos por seguridad social, pensiones, retiros etcétera.

Por otro lado, aquellos ciudadanos o residentes que hayan tenido problemas legales en este país,  por pequeño que estos hayan sido,  deben, por el momento,  eximirse de viajar al extranjero sin antes consultar con un abogado, para revisar en qué nivel está su caso, para que no tengan sorpresas al regresar a los Estados Unidos.

No queremos alarmar a esta comunidad mucho más de lo que está, pero,  más vale prevenir que lamentar.  Siempre que uno se prepara para afrontar una catástrofe, logra que los daños causados por ésta sean  mínimos.

A nuestros expertos en migración, les pedimos que aporten sus ideas por todos los medios disponibles.  La situación es exasperante y cada día se complica más. Cualquier ayuda es extremadamente útil.

Pero, por favor, no nos hagamos eco de rumores.  Son regularmente falsos.

Carlos McCoy
carlosmccoyguzman@gmail.com

DEJE SU RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here

*