Criar hijos sin principios ni criterios trae consigo desenlaces serios por lo que es necesario e importante establecer leyes, y marcar pautas desde que los concebimos ya que es deber de los padres disciplinar para no ser avergonzados. Si te haces de la vista gorda abrirás puertas al irrespeto, desorden, promiscuidad y violación a todas las normas lo cual hoy presenciamos a diario. Trace límites con autoridad, si cedes o te notan indeciso ellos, tus hijos, tomaran el control
Si dices no, es no, si, dices si es si, sea constante, tenaz, paciente, claro y preciso, si retrocedes pierdes autoridad. Corrija y castigue acorde a las edades y magnitud de la falta. Con firmeza pero con amor. Por amarles es que disciplinas. No amenaces ni aplaces un castigo ya que tu hijo notará debilidad y tratará de sacar partido de eso.
¿Sientes que se escapa de tus manos? Toma las riendas, explícales que todo tiene consecuencias tanto si actuamos bien como si actúas mal. En caso de que castigues erróneamente rectifica pero sobre todo pide sabiduría divina para cumplir con la gran misión de disciplinar el tesoro más grande que tienes en tus manos, los hijos.
Autora: Raquel Demorizi
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